Cuando no son los arqueros, son los maderos.

Las semifinales de la Copa América tomaron una forma inesperada el domingo tras la clasificación de Paraguay y Venezuela a costa de los favoritos Brasil y Chile, respectivamente, en partidos con resultados mentirosos.

Paraguay enfrentará el miércoles en Mendoza a Venezuela — que llegó por primera vez a las semifinales — y Perú jugará con Uruguay el martes en La Plata por el pase a la final.

Paraguay dejó afuera a Brasil por penales, tras empatar 0-0 resistiendo un feroz asedio durante 120 minutos gracias a las intervenciones providenciales de su arquero Justo Villar, mientras que Venezuela derrotó 2-1 a un Chile que mereció mejor suerte y que estremeció dos veces el travesaño.

De este modo, Uruguay es el único de los favoritos que queda con vida tras eliminar el sábado a Argentina por penales, luego de igualar 1-1. Los uruguayos tienen una oportunidad dorada de quebrar el empate con Argentina al tope de la tabla histórica. Ambos tienen 14 títulos.

Perú (2), Paraguay (2) y Venezuela (0) suman cuatro coronas entre los tres.

La eliminación brasileña siguió el libreto de la de Argentina. Dominó de punta a punta a Paraguay, pero sus delanteros no estuvieron acertados en la definición y Villar hizo el partido de su vida.

Lo insólito es que los brasileños no anotaron uno solo de los cuatro penales que ejecutaron en la definición: uno lo atajó Villar y los otros tres se fueron afuera.

De este modo, Paraguay avanzó sin una sola victoria, ya que había igualado sus tres salidas de la primera fase.

"Perdimos ante un equipo que no ganó un partido todavía y que sin embargo llegó a las semifinales", declaró el técnico de Brasil Mano Menezes, quien dijo que su equipo había hecho las cosas bien.

Su colega Gerardo Martino admitió que Paraguay "ganó de cu... (suerte)".

A segunda hora, Venezuela demostró que su clasificación a los cuartos de final no había sido de casualidad y despachó a una selección chilena que había impresionado muy bien en la fase inicial.

Los venezolanos ganaron con goles de sus defensores Oswaldo Vizcarrondo y Gabriel Cichero en jugadas con pelota detenida y aguantaron como pudieron un ataque desenfrenado de Chile durante pasajes del encuentro. Su arquero Renny Vega se mostró seguro y sus defensores rechazaron dos balones sobre la raya. Dos bombazos fueron devueltos por el travesaño.

"Me voy triste pero no defraudado, porque el equipo ha jugado bien", dijo el técnico de Chile, Claudio Borghi. "Chile ha tenido un fútbol que le permite esperar tranquila las eliminatorias" de la Copa Mundial.