Un hombre que llevaba un uniforme militar afgano mató a tiros el sábado a un soldado de la OTAN, y el Talibán dijo que el atacante era un agente encubierto que logró infiltrarse en las filas castrenses afganas.

Los casos de fuerzas extranjeras atacadas por policía y soldados afganos — o insurgentes disfrazados de ellos — han aumentado a medida que las fuerzas internacionales colaboran cada vez más con la tropa afgana, en preparación para que ésta se haga cargo de la seguridad en el 2014.

El ataque fue parte de una ola de incidentes ocurridos el fin de semana en los que han muerto por lo menos nueve personas, entre ellas otros dos soldados extranjeros. La nacionalidad de esos caídos no fue difundida.

El incidente del sábado por parte del soldado afgano tuvo lugar en un cuartel de la provincia de Helmand ocupado por fuerzas afganas y tropa de la coalición, dijo un militar afgano. Agregó que el soldado de la Organización del Tratado del Atlántico Norte fue abatido en su dormitorio y que el atacante logró escapar antes de que el cadáver fuera descubierto.

"Este era uno de los nuestros", sostuvo el vocero del Talibán Qari Yousef Ahmadi en un mensaje escrito enviado a The Associated Press. "Ahora se encuentra con nosotros".

El vocero sostuvo que el atacante mató en total a seis soldados de la OTAN. Empero, la coalición encabezada por Estados Unidos indicó que solamente murió un soldado.

Rasool Safi, un vocero del Cuerpo 215 del Ejército Nacional Afgano, con sede en la provincia de Helmand, dijo que desconocía si el atacante era un recluta de su unidad.

Los insurgentes visten con frecuencia uniformes de las fuerzas de seguridad afganas para entrar en los cuarteles y bases militares, intensamente custodiadas, a fin de atacar a las fuerzas gubernamentales e internacionales.

Los reclutas afganos y los policías también se han enfrentado a sus colegas afganos y de la coalición atlántica, en ocasiones debido a discusiones que avivan las tensiones o por alianza o simpatía con el Talibán.