Más de 500 soldados, entre ellos los de un batallón de alta montaña, llegaron hoy al Cauca, en el suroeste del país, para enfrentar a la guerrilla de las FARC, que en los últimos días atacó seis poblaciones de ese departamento dejando seis muertos, informaron fuentes militares.

"Las tropas serán empleadas en cualquier lugar del departamento donde las necesitemos", dijo a periodistas el comandante de las Fuerzas Militares de Colombia, almirante Édgar Cely, quien los recibió.

Un comunicado del Comando General de las Fuerzas Militares de Colombia añade que "una compañía de Fuerzas Especiales, un Batallón de Acción Decisiva y 460 soldados que integran el nuevo Batallón de Alta Montaña" llegaron a Popayán, capital del departamento del Cauca, desde donde se desplegarán para brindar mayor seguridad a la zona.

Los militares operarán en los municipios del norte del Cauca, como Toribío, Caloto y Jambaló, según un plan diseñado por el Estado Mayor de las Fuerzas Militares, que durante una semana operó desde Popayán.

Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) lanzaron el fin de semana pasado una serie de ataques en las localidades suroccidentales de Toribío, Corinto, Jambaló, Caldono, Mondomo y Siberia que, además de dejar seis muertos y decenas de heridos, dañaron más de 460 casas y edificaciones públicas, entre otros bienes.

Los rebeldes utilizaron en algunas de las acciones un caballo y dos vehículos cargados con explosivos, así como artefactos artesanales.

La llegada de los militares a esta parte del país fue anunciada por el presidente colombiano, Juan Manuel Santos, que en su momento mencionó que a la zona llegarían unos 600 soldados, 50 de ellos de fuerzas especiales y 50 carabineros.