Líderes de los manifestantes yemeníes anunciaron el sábado la conformación de un "gobierno en la sombra" para coordinar la lucha que busca el derrocamiento del régimen del presidente Alí Abdalá Salé.

El nuevo grupo busca crear un liderazgo de unidad para las decenas de miles de manifestantes que han llenado las plazas públicas de Yemen durante cinco meses.

Pero no estaba clara la forma en que el grupo planeaba ejercer la autoridad, y parecía improbable que ello pudiera intensificar notablemente la presión sobre Salé. El tambaleante presidente se ha aferrado al poder incluso cuando debió viajar a Arabia Saudí para recibir tratamiento médico de las heridas que sufrió durante un intento de asesinato, hace más de un mes.

El anuncio del sábado por parte de los líderes de las protestas llegó un día antes del 33er aniversario del ascenso de Salé al poder. Originalmente, algunos funcionarios del partido gobernante habían dicho que Salé podría regresar a Yemen para la ocasión, pero después descartaron esa posibilidad, y señalaron que sólo los médicos pueden tomar esa decisión.

Durante la ausencia de Salé, Yemen cayó en un caos aún mayor, mientras distintas milicias tratan de ejercer el control de las provincias periféricas. Asimismo, las negociaciones políticas sobre una transferencia del poder se han estancado.

Salé se ha negado a firmar un acuerdo mediado por vecinos, el cual le ofrece inmunidad frente a cualquier acusación, a cambio de que deje el poder.

El líder de la protesta, Tawakul Karman, dijo a la prensa en Saná, el sábado, que el nuevo consejo de 17 miembros incluye a ex primeros ministros, prominentes empresarios y dirigentes de la sociedad civil. Entre los nombrados al consejo figuró el general Abdalá Alí Aleiua, ex ministro de defensa, y Haidar Abú Bakir al-Atas, ex primer ministro.