Destacados dirigentes socialistas europeos pidieron hoy que los estados de la UE "actúen unidos" en la crisis de la deuda y den pasos resueltos para tranquilizar a los mercados, según un comunicado enviado tras celebrar una teleconferencia previa a la cumbre de líderes del euro del jueves.

"De norte a sur, desde los países acreedores a los que sufren los ataques de los especuladores, las formaciones del Partido de los Socialistas Europeos (PSE) se dan cuenta de que la única manera de salir de la crisis es a través de acciones decisivas y colectivas", dice el presidente del PSE, Poul Nyrup Rasmussen, en el comunicado.

Los países deben mostrar "su primacía sobre los mercados", donde algunas acciones "fuera de control" han provocado "una transferencia de la gestión de los presupuestos nacionales al sector privado", con "las instituciones financieras privadas dictando políticas a los representantes democráticamente elegidos por parte de los ciudadanos", dice el texto acordado en la conferencia.

"Si fallamos, una vez más, en el intento de domar al mercado, Europa corre el riesgo de volver a la recesión y perder su soberanía en el proceso", añade el documento, que acusa de fracaso a los conservadores en el poder en las instituciones europeas y una mayoría de estados miembros.

Entre los participantes de la reunión destaca el primer ministro griego, Yorgos Papandréu, y líderes socialistas en la oposición como la francesa Martine Aubry o el líder del grupo socialdemócrata en el Parlamento Europeo, Martin Schulz.

En el comunicado, los socialdemócratas aseguran apoyar la consolidación fiscal, pero insisten en que ésta "debe incluir un reparto equitativo de las cargas y verdadero crecimiento y empleo para hacer que las finanzas públicas sean sostenibles".

Los socialistas reclaman que se garantice la estabilidad de Grecia y después presentan propuestas concretas como el lanzamiento de bonos de deuda de la zona euro o la creación una agencia de estabilidad para ayudar a los países con problemas de financiación.

Asimismo, piden que el fondo de rescate de la zona euro sea "verdaderamente eficiente" al ayudar a los estados atacados por los especuladores, al mismo tiempo que garantice que los inversores privados contribuyen a la factura de la crisis.

También piden una tasa europea sobre la especulación, con el objetivo solicitan recaudar dinero sin tener que derivar a los ciudadanos los sacrificios de la consolidación fiscal, así como una "verdadera reforma financiera" que prohíba las prácticas de inversión "dañinas" y limite el poder de las agencias de calificación de riesgos, mediante la creación de una agencia europea pública e independiente, entre otras cosas.