El belga Jelle Vanendert conquistó el sábado la decimocuarta etapa del Tour de Francia y el francés Thomas Voeckler retuvo la casaca amarilla de puntero en la general.

Vanendert precedió por 21 segundos al español Samuel Sánchez, quien lo había superado para ganar la duodécima etapa el jueves, y por 46 al luxemburgués Andy Schleck, que llegó tercero.

"Nunca imaginé que esto me sucedería en mi primer tour de Francia", dijo el entusiasmado belga. "Me he sentido bien en la montaña".

Aunque se anticipaban ataques de los candidatos principales en la etapa más exigente de los Pirineos, Andy Schleck solamente ganó dos segundos sobre el campeón vigente Alberto Contador y sobre Cadel Evans pese a varios intentos.

Evans traspuso la meta en cuarto lugar, delante del colombiano Rigoberto Uran y Contador, todos ellos a 48 segundos de Vanendert.

"No fue posible hacer una gran diferencia", dijo Schleck, que corre para Leopard Trek junto con su hermano mayor Frank. "Trabajamos duro y trepamos bien. Pero cuando uno atacaba hoy, sólo podía adelantarse 50 metros debido a un poco de viento. Pero así y todo conseguí algunos segundos al final".

El tramo de 168,5 kilómetros (105 millas) entre Saint-Gaudens y Plateau de Beille terminó con una escalada de 15,8 kilómetros (10 millas) a Plateau de Beille, un ascenso tortuoso.

Schleck se volvió varias veces para observar a Contador al principio de la última escalada. Contador superó a Schleck paga ganar el Tour en los dos últimos años.

Faltando unos 10,5 kilómetros (6,5 millas), Schleck, Contador y Evans se desprendieron del pelotón principal.

Schleck lanzó otro ataque poco después y Contador se esforzó para seguirlo hasta que lo alcanzó segundos después.

Cuando Schleck atacó por tercera vez faltando 9 kilómetros (5,6 millas), no se pudo alejar de Contador y Evans, que fue segundo en el Tour en 2007 y 2008.

Vanendert, que había esperado su oportunidad, atacó oportunamente a 6,4 kilómetros (4 millas) de la meta y Sánchez lo persiguió demasiado tarde como para alcanzarlo.

Mientras el grupo reducido de candidatos luchaba por mejorar su posición, el italiano Ivan Basso y Voeckler trataron de desprenderse de los hermanos Schleck y de Contador, pero sus ataques fueron infructuosos.

Le tocó el turno a Sánchez de atacar a 4 kilómetros (2,49 millas) del tope, y todos lo dejaron ir porque no es uno de los candidatos principales.

A sólo 400 metros de la línea de llegada, Andy Schleck lanzó su quinto ataque, pero los dos segundos que les sacó a Contador y Evans fueron ínfimos después de todos los esfuerzos que hizo durante la jornada.

La decimoquinta etapa del domingo hasta Montpellier es un tramo plano ideal para los velocistas. El lunes será día de descanso y el martes se inician tres días más de montaña, antes de una contrarreloj.