La secretaria de Estado estadounidense Hillary Rodham Clinton dijo el sábado que está preocupada por la detención de decenas de periodistas en Turquía, algo que consideró "inconsistente" con los avances políticos y económicos del país.

Pese a ello, agregó que Turquía podía ser un modelo para las naciones árabes agitadas por una revuelta en pos de la transición hacia la democracia.

En declaraciones en un evento dentro de una cafetería en Estambul, Clinton indicó que el crecimiento económico turco del 11% es impresionante y, junto con las tradiciones democráticas del país, podría inspirar a tunecinos, egipcios, yemeníes y sirios que exigen reformas.

Turquía "puede compartir muchas lecciones" con sus vecinos del mundo árabe, agregó la canciller.

Sin embargo, insistió en los temores suscitados por las detenciones gubernamentales que amenazan la libertad de prensa en Turquía, una democracia con población mayormente musulmana que desea integrarse en la Unión Europea.

"No creo que sea necesario, o redunde en interés de Turquía, recurrir a la represión", insistió Clinton, y agregó que las instituciones turcas podrían aguantar el escrutinio y debate de una prensa libre. "Me parece inconsistente con el resto de los avances logrados por Turquía".

"Es algo que merece la atención de sus ciudadanos y legisladores", agregó. "Defenderé la libertad de expresión".

Los medios de prensa turcos denunciaron que más de 60 periodistas están encarcelados y acusaron a las autoridades de utilizar pruebas muy precarias para acusarlos. El primer ministro turco Recep Tayyip Erdogan, que el sábado por la tarde se reuniría con Clinton, dijo en abril que se encuentran encarcelados en Turquía 26 periodistas por actividades no relacionadas con el periodismo.

Erdogan ha mencionado el cometido de algunos medios de comunicación a lo largo de las décadas en el fomento de los golpes de estado militares, cuyo ejército se considera el guardián de los ideales laicos instaurados por el fundador de la Turquía moderna, Kemal Atatur.