El Tribunal Supremo de Justicia acordó abrir un proceso contra Henrique Capriles, gobernador del estado central de Miranda y uno de los principales líderes opositores, que podría implicar su enjuiciamiento por presunta estafa y corrupción.

El máximo tribunal anunció el viernes en un comunicado que el Juzgado de Sustanciación "admitió para su tramitación" una solicitud de antejuicio de mérito contra Capriles, quien es el principal precandidato presidencial opositor que lidera las preferencias electorales, según las principales encuestas locales.

El proceso contra Capriles fue abierto por solicitud del abogado del dirigente oficialista Gerson Pérez que señaló al gobernador de haber cometido delitos de "estafa a la Nación con ánimo doloso y corrupción administrativa", según el escrito.

El demandante sostiene que el gobernador ejecutó obras con las compañías Desarrollos Insamar, C.A., C.A. Desarrollos San Martín, C.A. Empresas Boralis, C.A. y Empresa Promotora Parque Las Delicias, C.A, que presuntamente pertenecerían a la familia de Capriles.

El gobernador opositor no comentó de momento la decisión del Tribunal Supremo de Justicia.

Las principales encuestas locales le dan a Capriles un respaldo popular de más de 50%, e incluso algunos casos por encima del presidente Chávez.

De aprobarse la solicitud de antejuicio de mérito el gobernador podría perder la inmunidad y ser llevado a juicio. De acuerdo con la Constitución, el Tribunal Supremo de Justicia debe aprobar un antejuicio de mérito para encausar a generales, al presidente, gobernadores, alcaldes y demás funcionarios electos por voto popular investido de inmunidad.

Capriles, de 39 años, pertenece al partido opositor Primero Justicia, y logró en el 2008 la gobernación del estado Miranda, que es uno de los mayores del país, lo que lo catapultó como líder de la oposición.

Capriles fue detenido en mayo del 2004, cuando se desempeñaba como alcalde del municipio capitalino de Baruta, por orden de la Fiscalía General para procesarlo por unas manifestaciones violentas que se dieron en la sede de la Embajada de Cuba durante el fallido golpe del 2002.

Cinco meses después Capriles fue liberado luego que la Corte de Apelaciones sentenció que el juicio estaba cerrado.