El presidente boliviano, Evo Morales, se quejó hoy de que grupos de indígenas y campesinos le han abandonado porque no apoyan algunos de sus proyectos de exploración petrolera, construcción de carreteras y plantas hidroeléctricas.

"Cuando queremos construir caminos, no faltan algunos hermanos indígenas, influidos por algunas ONG, que no quieren que construyamos. Cuando queremos explorar petróleo o gas, no quieren algunos indígenas. Son minoritarios, por supuesto", dijo Morales en un acto por el aniversario de la revolución de La Paz.

Confesó que se siente "abandonado" por algunas autoridades regionales y líderes campesinos de La Paz que, según dijo, no le ayudan a explicar a los indígenas la importancia de estos proyectos.

Morales aludió a los indígenas que habitan una reserva forestal en el centro del país que se oponen a la construcción de una carretera de más de 300 kilómetros financiada por Brasil, que pasará por su territorio para conectarse con el noreste amazónico del país.

Los dirigentes de esa zona, denominado Territorio Indígena y Parque Nacional Isiboro Sécure, rechazan la obra porque consideran que esa ruta dará paso a una invasión de productores de hoja de coca en la reserva forestal y por ello han anunciado una marcha de protesta hacia La Paz para las próximas semanas.

Morales se refirió también a un proyecto de exploración de hidrocarburos en el norte de La Paz que ejecutan en sociedad las estatales petroleras de Bolivia y Venezuela.

Las operaciones petroleras se han retrasado porque los indígenas de la zona exigen que, según lo establecido en la Constitución, se les consulte si aceptan un proyecto que afecta el medioambiente.

El mandatario ratificó sus acusaciones contra organizaciones no gubernamentales (ONG), cuyos nombres no reveló, de frenar proyectos de infraestructura y explotación de recursos naturales usando a los pueblos indígenas del país.

Pidió a los funcionarios de esas organizaciones "no perjudicar a La Paz ni a Bolivia" porque, según dijo, "es una necesidad tener más petróleo, más gas, más caminos y más industrias".

Además insistió a los indígenas que las consultas sobre los proyectos no deben ser aprovechadas para que "chantajeen al Gobierno o a una empresa", sino "para evitar problemas de medio ambiente".