El presidente de Honduras, Porfirio Lobo, continuó hoy el diálogo nacional que promueve con todos los sectores del país, para conocer sus opiniones sobre posibles cambios políticos, económicos y sociales, incluso una Constituyente.

En una breve intervención ante representantes de trece organizaciones de obreros, campesinos y pobladores, el gobernante reiteró que el diálogo, que se celebra en la Casa Presidencial, no tiene "ninguna agenda" y que cada sector puede expresar lo que quiera.

"Vayan directo a lo que van a decir para que no pierdan su tiempo", dijo Lobo al explicar la mecánica del diálogo, mediante la cual cada representante de las trece organizaciones tendrá tres participaciones de cuatro minutos cada una para exponer sus propuestas.

El diálogo se centra en los cambios políticos, económicos y sociales que los diversos sectores sociales quieren que impulse el Gobierno, incluso una Asamblea Constituyente.

La semana pasada el presidente Lobo recibió a representantes de los cinco partidos políticos legalmente constituidos y a siete nuevos movimientos en formación, seis de ellos de izquierda, surgidos dentro del Frente Nacional de Resistencia Popular (FNRP), cuyo coordinador es el expresidente Manuel Zelaya.

El FNRP surgió tras el golpe de Estado a Zelaya, el 28 de junio de 2009, cuando promovía una consulta popular para reformar la Constitución, aún cuando tenía prohibiciones legales.

Lobo recibió hoy a representantes de Articulación Campesina, Confederación Hondureña de Mujeres Campesinas, Confederación Nacional Campesina, Comité Coordinador de Organizaciones Campesinas de Honduras, Frente Amplio Campesino Nacional en Resistencia, Frente Nacional Campesino y Movimiento Unificado de Campesinos del Aguán.

Se suman la Central General de Trabajadores, la Confederación de Trabajadores de Honduras, la Confederación Unitaria de Trabajadores de Honduras, Asociación Nacional de Empleados Públicos, Confederación Nacional de Patronatos de Honduras y Consejo Nacional de Pobladores.