Noventa bancos europeos recibirán el viernes los resultados de las pruebas de estrés a que fueron sometidos por los organismos reguladores para aumentar su transparencia y convencer a los mercados de que el sistema financiero global puede aguantar conmociones de peso como la posibilidad de una bancarrota griega.

La difusión de las pruebas de estrés por parte de la Autoridad Bancaria Europea debería amainar la incertidumbre que se cierne sobre las actividades bancarias mostrando, por ejemplo,la cuantía y qué bancos tienen bonos emitidos por Grecia y otros gobiernos de la eurozona de dudosa solidez financiera.

Aunque los reguladores bancarios restaron importancia a la posibilidad de una bancarrota griega, el examen intenta identificar públicamente los bancos con posiciones financieras más débiles a fin de que los reguladores nacionales puedan obligarles a incrementar su capital y consolidar sus balances de cuentas.