La jefa de la Policía Nacional de Nicaragua, Aminta Granera, inauguró hoy un centro de atención a jóvenes desamparados que acogerá, en su primer año, a 200 adolescentes, incluidas 15 mujeres, para reintegrarlos a la sociedad y evitar que se unan al crimen organizado.

En el acto de inauguración del Centro de Promoción y Desarrollo Juvenil, cuyo coste fue de 2,1 millones de dólares, Granera destacó que la Policía nicaragüense está "profundamente enraizada en la comunidad", lo que facilita el abordaje de la violencia juvenil en este país centroamericano.

Según la jefa policial, han logrado un acercamiento con las comunidades juveniles en todo el país a través de un modelo de seguridad "preventivo y proactivo".

Afirmó que el Gobierno de Nicaragua tiene "una enorme sensibilidad social" sobre ese tema y es uno de los factores que ayuda a evitar la violencia juvenil.

En el nuevo edificio, ubicado al sureste de Managua, los jóvenes recibirán tratamiento sicológico, explicaron las autoridades.

Además, impartirán ocho cursos vocacionales, por un período de un año.

Entre esos cursos están belleza con énfasis en barbería, diseño de bisutería y panadería.

También electricidad residencial, reparación de electrodomésticos y mecánica automotriz.

Asimismo, se promoverá el deporte y el cultivo de tierras.

La Policía de Nicaragua dijo que a corto plazo espera albergar a 1.000 jóvenes en riesgo, entre consumidores de droga, delincuentes comunes o jóvenes en abandono, entre otros.