La misión de la OTAN en Afganistán inició una investigación sobre la posible muerte de 6 civiles en un ataque de tropas internacionales y afganas en la provincia de Khost, en el este del país, informó hoy Efe una fuente de la Alianza Atlántica.

El equipo de evaluación está formado por miembros de la Fuerza Internacional de Asistencia a la Seguridad (ISAF) -denominación de la misión comandada por la OTAN en el país centroasiático- y del Ejército afgano, precisó un portavoz de la ISAF, Pietro d'Angelo.

La investigación se ha puesto en marcha tras las denuncias formuladas ayer por las autoridades afganas en relación a una incursión militar nocturna realizada el miércoles por la noche.

Incluso el presidente afgano, Hamid Karzai, instó a los responsables provinciales a indagar sobre los hechos y dio credibilidad a la informaciones que afirmaban que los fallecidos en la operación eran civiles, según la agencia afgana AIP.

También han arreciado las protestas desde Khost e incluso el Consejo Provincial decidió cerrar ayer sus puertas como medida de presión para forzar que se investigaran las muertes.

En un primer momento, la ISAF negó que los fallecidos fueran civiles.

Un portavoz de ISAF, Tim James, reconoció ayer la existencia de un incidente armado en Khost en el que tropas internacionales respondieron al fuego enemigo, pero precisó en que las seis personas muertas eran militantes de la red yihadista Haqqani.

"No podemos decir exactamente cuándo tendremos los resultados de las pesquisas que hemos iniciado, pero es cuestión de pocos días, quizás una semana", afirmó hoy Pietro d'Angelo

La muerte de civiles es uno de los principales puntos de fricción ente las autoridades afganas y la ISAF.

La misión de Naciones Unidas en Afganistán (UNAMA) denunció ayer que al menos 1.462 civiles fallecieron en el conflicto afgano durante el primer semestre de 2011, lo que supone un aumento del 15% respecto al mismo periodo del año anterior.

Según los datos de la ONU, el 80% de los civiles murieron por acciones de la insurgencia.

Durante 2010 murieron 2.777 civiles, el número más alto en lo que a bajas civiles se refiere desde la invasión a Afganistán de EEUU y la caída del régimen talibán hace casi una década.