El Juego de Estrellas es el banderazo de salida para el frenesí de la época de cambios a mitad de temporada en las Grandes Ligas, y este año la largada se dio inmediatamente después del último out al trascender la transferencia de Francisco Rodríguez.

El nombre del cerrador venezolano estaba en la discusión rumbo al 31 de julio, la fecha límite que tienen los equipos para completar transacciones sin verse obstaculizados por los waivers.

Pero se suponía que traspasar a Rodríguez iba a ser un parto para los Mets de Nueva York debido a una cláusula en el contrato del venezolano, una que se dispara automáticamente con una obligación salarial de 17,5 millones de dólares para 2012 al contabilizar 55 juegos este año.

Pero resultó fue más fácil de lo esperado: el "Kid" fue el primero en cambiar de ciudad al pasar a los Cerveceros de Milwaukee, donde ni siquiera tiene garantizado mantenerse como cerrador. John Axford, con 23 rescates en 25 oportunidades y 2.83 de efectividad, es el taponero de los Cerveceros.

Milwaukee también debe mirar con recelo la cláusula de Rodríguez y la lógica indica que lo pondrán como preparador. Después de todo, los colegas relevistas de Axford no han sido lo más fiables, responsables en gran medida de 14 rescates malogrados y 20 derrotas.

En apariencia todos salieron ganando. Los Mets que se quitaron de encima la bendita cláusula. Los Cerveceros por reforzar el bullpen. Y hasta el mismo Rodríguez, que se concentrará en apuntalar su valor para un nuevo contrato el año próximo con Scott Boras como su representante.

La oferta en el mercado de cambios no es muy generosa esta vez, culpa de la paridad que impera en las mayores. La máxima diferencia de un líder de una división al comenzar la segunda parte es de tres juegos y medio, perteneciente al margen que los Filis de Filadelfia le sacan a los Bravos de Atlanta en el Este de la Nacional.

Hay muchos equipos olfateando el wild card, por cual aguardarán hasta lo último para decidir si se desprenden de alguien. Hasta los Piratas de Pittsburgh, fuente constante de talento para los demás, se han prendido en la pelea.

Hace unos meses, el nombre más prominente que se mencionaba era José Reyes, el torpedero dominicano de los Mets de Nueva York que será agente libre al final de la temporada. Medio mundo necesita de un campocorto como Reyes, desde Boston hasta San Francisco, pero su nivel ha sido tan descollante que es un candidato al Jugador Más Valioso y los Mets tienen marca de .500.

Su realidad es otra en estos momentos, ya no es transferible. Más bien, los Mets dan señales que tratarán de renovarle el contrato. Por eso el apuro de sacarse de encima a Rodríguez.

Entonces, ¿quién? Aquí cinco nombres:

— Carlos Beltrán, jardinero de los Mets: La adición perfecta para un equipo necesitado de ofensiva, un bateador ambidiestro, recuperado de sus dolencias en las rodillas. Su contrato está por expirar y los Mets se darían por satisfechos con un buen prospecto. La lista de interesados es abundante, incluyendo a San Francisco, Boston, Detroit, Cleveland y los Angelinos. "¿Quién no quisiera tener a un bateador como Carlos?", dijo Manny Acta. El manager de los Indios no fue el único que mencionó el nombre de Beltrán durante el Juego de Estrellas. Brian Wilson, el cerrador de San Francisco, también lo hizo embelesándose.

Heath Bell, cerrador de los Padres de San Diego: También será agente libre y se sabe que su actual club no tiene el presupuesto para satisfacer sus demandas. San Luis, Filadelfia y Texas se destacan entre los interesados. Si los Rangers se atreven, los actuales campeones de la Americana podrían poner a Neftalí Féliz como abridor y tapar un hueco.

— Anónimo, un abridor cualquiera: Carlos Zambrano (Cachorros) está carísimo. Brett Myers (Houston) tiene efectividad de 4.88. Aunque parezca inconcebible, los abridores que podrían ser transferidos saldrían de clubes en carrera, como Derek Lowe (Atlanta), James Shields (Tampa Bay) y Edwin Jackson (Medias Blancas). En el caso de Lowe y Jackson, sus equipos tienen otros brazos disponible y requieren bates. Pensando a largo plazo, los Rays se ahorrarían dinero y de paso sumarían más prospectos.

Josh Willingham, jardinero de los Atléticos de Oakland: Otro con contrato a punto de caducar. Para los candidatos, véase arriba con Beltrán.

— Carlos Peña, primera base de los Cachorros: El deseo oculto de Chicago es que llegue alguien y pida a Alfonso Soriano y Aramis Ramírez para huir de sus contratos. Pero eso no ocurrirá. Peña (14 de sus 19 jonrones han sido conectados desde el 26 de mayo) es más fácil de soltar por un contrato de un año y 10 millones.

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Eric Núñez está en Twitter como http://twitter.com/Eric_NunezAP