El canciller de Honduras, Mario Canahuati, viajó hoy a Washington para pedirle a Estados Unidos una nueva extensión del Estatus de Protección Temporal (TPS, siglas en inglés), que beneficia a unos 70.000 hondureños.

Canahuati dijo a periodistas en el aeropuerto de Tegucigalpa que presentará ante las autoridades estadounidenses "el documento fundamentado para poder garantizar que el proceso de aprobación (del TPS) sea lo más pronto posible".

La solicitud será presentada el próximo lunes, precisó a Efe una portavoz de la Cancillería.

"Tengo reuniones con el Departamento de Estado, con el Consejo Nacional de Seguridad" y con otras instituciones del Gobierno estadounidense, informó Canahuati.

El actual período del TPS, que permite a los hondureños inmigrantes en EE.UU. trabajar y gozar de seguridad social, es de 18 meses, está vigente desde el 5 de julio de 2010 y expirará el 5 de enero de 2012.

Si Estados Unidos aprueba la prórroga, de inmediato comenzará el proceso de reinscripción de los inmigrantes acogidos al TPS, indicó el canciller.

Canahuati no precisó de cuánto tiempo será la ampliación que se solicitará, pero por lo general es de un año o 18 meses y la decisión final es del Gobierno estadounidense.

Anunció que, una vez lograda la nueva extensión, Honduras también gestionará que "más de 70.000 hondureños, que hasta el momento han sido beneficiados con el TPS, logren un estatus migratorio permanente" en Estados Unidos.

Estados Unidos otorgó el TPS a Honduras y Nicaragua en 1999 después del desastre que el huracán Mitch causó en ambos países centroamericanos en 1998 y desde entonces lo ha renovado en nueve ocasiones.

Alrededor de un millón de hondureños viven legal o ilegalmente en Estados Unidos, de donde envían remesas familiares que el año pasado alcanzaron unos 2.529,7 millones de dólares y otros 1.386,7 millones en el primer semestre de 2011, según datos oficiales.