El final de la saga de películas de Harry Potter, cuya última y definitiva entrega se estrena hoy en Estados Unidos y en el resto del mundo, abre una nueva etapa para el grupo de jóvenes actores que se han formado con las aventuras del popular mago.

Con "Harry Potter and the Deathly Hallows - Part 2", su director, David Yates, dijo a la prensa en Nueva York, tener "la impresión de que el círculo se ha completado".

Terminada la magia de esta saga que les llevó a los platós siendo unos niños, sus protagonistas Daniel Radcliffe, Rupert Grint o Matthew Lewis, seguirán realizando películas y algunos incursionando en el teatro, mientras que otros como Emma Watson, volverá a las aulas, aunque no sean las de Hogwarts -las de la saga- para completar su educación sin dejar la actuación.

"Durante algunos años no sentía que estaba actuando", dijo Watson durante una conferencia de prensa en Nueva York, recordando que llegó a su papel de Hermione Granger con apenas nueve años, al tiempo que subrayó que ahora se ha dado cuenta de que para ser actriz hay que creer en ello.

"Ahora sé que actuar es lo que tengo que hacer. Me emociona ser actriz", dijo la joven inglesa de 21 años, que también señaló que volverá "a los estudios en otoño" en la Universidad de Oxford.

"Estoy emocionada por el siguiente capítulo de mi vida, y a la vez me siento triste y algo nostálgica. Ha sido una gran parte de mi vida", dijo la intérprete de Hermione, que calificó de "extraño y emotivo" el final de la saga.

La actriz ha logrado varios contratos publicitarios con firmas de moda y cosméticos y ha intervenido en la película como "My week with Marilyn", todavía por estrenar.

"Voy a seguir actuando, lo he hecho desde que tenía cinco años y es mi vida", dijo a Efe el actor Matthew Lewis, que interpreta a Neville Longbottom en la película, un tímido joven amigo de Potter que tiene un papel determinante en la última película.

"Neville ha hecho un viaje muy largo, desde ser un chico temeroso hasta convertirse en un héroe", dijo sobre su personaje. "Al principio yo no actuaba mucho, éramos muy parecidos, introvertidos y tímidos, y ambos crecimos juntos", añadió el actor, que asegura tener ahora "más confianza" en sí mismo.

"En los últimos meses he participado en una obra de teatro, y quiero seguir interpretando papeles en el cine y en la televisión", explicó Lewis a Efe, al tiempo que aseguró que esas oportunidades le hicieron ver "que podía interpretar a otros personajes".

Lewis tenía nueve años cuando empezó a trabajar en la saga, al igual que sus compañeros de reparto Daniel Radcliffe (Harry Potter), Rupert Grint (Ron Weasley) o Emma Watson (Hermione), que han crecido actuando con intérpretes de la talla de Alan Rickman (Severus Snape), Helena Bonham Carter (Bellatrix Lestrange) o Ralph Fiennes (Voldemort).

Respecto a la evolución de todos ellos, David Heyman, uno de los productores, destacó que ese buen comportamiento "tiene que ver, creo, con tener unos buenos padres. Han tenido sentido de la humildad, y han sido chicos normales, no unos malcriados. Ninguno de ellos se veía como una estrella."

"Estábamos con esos actores geniales y al principio no lo apreciábamos, pero ha sido un proceso de aprendizaje", dijo Lewis a Efe, al tiempo que señaló de sus compañeros que crecieron "juntos en estas películas" y desarrollaron "un vínculo muy especial".

Todos ellos, además, han tenido que enfrentarse a la popularidad, algo que según dijo Rupert Grint, le pareció "extraño".

"Soy muy tímido y no me gusta llamar la atención. La primera vez que me reconocieron en público fue un centro comercial, y me pareció muy extraño", dijo Grint, que señaló que "ahora hay que aceptar que ha llegado el fin, aunque siento un poco de vacío" después de casi una década interpretando al joven mago pelirrojo.