EL CAIRO — Miles de egipcios se congregaron en las dos principales ciudades del país para exigir mayor velocidad rumbo a la democracia, al tiempo que exigieron enjuiciar a los policías implicados en el asesinato de activistas durante la revuelta que derrocó a Hosni Mubarak.

"¡Policías, son unos rufianes!", coreaban los manifestantes durante una de las movilizaciones, muestra del aumento de su impaciencia hacia los gobernantes militares interinos.

Los organizadores de la jornada de protestas, llamada "Viernes de la última advertencia", dijeron que la intensificación del calor disuadió a muchas personas de asistir, pero afirmaron que la cifra de manifestantes se ha incrementado en los últimos días al ponerse el sol. La Hermandad Musulmana, el grupo político mejor organizado de Egipto, no participó en las movilizaciones.

En la última semana, cientos de activistas radicales han acampado en la plaza Tahrir de El Cairo, lugar donde comenzó la revuelta popular de 18 días que derrocó a Mubarak el 11 de febrero.

Los inconformes demandan al consejo militar que asumió las riendas del país tras las protestas que expulse a todos los funcionarios restantes del régimen de Mubarak.

"Queremos limpiar las instituciones del país", afirmó uno de los manifestantes ante un grupo de personas desde un escenario con micrófono en una esquina de la plaza. "Hasta que veamos a las autoridades gubernamentales (dialogando con los manifestantes) en Tahrir, no nos marcharemos de este lugar".

"¡Pan, libertad y justicia social!", gritó el orador.

La frustración de los manifestantes era patente en los nuevos grafitos pintados en la fechada de uno de los edificios principales del gobierno en El Cairo y que da hacia la plaza.

"La revolución tiene protectores", rezaba un lema en referencia a la determinación de los manifestantes a continuar sus movilizaciones hasta que sus demandas sean satisfechas.

Un segundo grafito describía al consejo militar como una mano que sostiene un martillo y que aplasta la "voluntad egipcia", mientras que otro dibujo nuevo refleja un escepticismo generalizado de que Mubarak, de 83 años, será castigado.

El grafito mostraba al ex presidente colgado de una cuerda, con el texto "Mensaje proveniente del consejo militar: no se crean este dibujo".

Mubarak y sus dos hijos serán enjuiciados el 3 de agosto bajo cargos del asesinato de manifestantes y corrupción.

En una transcripción del interrogatorio a Mubarak, difundido el jueves en dos diarios, el ex gobernante rechazó su responsabilidad en la muerte de casi 900 manifestantes a manos de sus fuerzas de seguridad.