Estados Unidos probará a partir de otoño un programa piloto que permitirá a "pasajeros de confianza" pasar con mayor rapidez los controles de seguridad en varios aeropuertos, informó hoy John Pistole, director de la Agencia de Seguridad del Transporte (TSA, por su sigla en inglés).

Este nuevo sistema, que en un primer momento solo incluirá a viajeros frecuentes de las compañías Delta y American Airlines con pasaporte estadounidense, exigirá que los pasajeros ofrezcan información personal a la TSA con antelación para que sea examinada.

Si son considerados aptos por la agencia federal, tendrán la oportunidad de ser sometidos a controles "acelerados" y evitar los protocolos de seguridad exhaustivos.

Pistole indicó ante una audiencia de empresarios aéreos que estas mejoras permitirían a los funcionarios de la TSA concentrar sus esfuerzos en áreas de mayores riesgos.

"Asegurar las inspecciones basadas en la identidad es otro paso sensato en la dirección adecuada a medida que continuamos fortaleciendo la seguridad general, y mejoramos la experiencia de los pasajeros siempre que sea posible", dijo Pistole.

Aunque no desveló detalles de este nuevo sistema ni la información que sería solicitada, señaló que se pondría en práctica en colaboración con la Oficina de Aduanas y Protección de Fronteras (CBP).

Por el momento, solo se pondrá en práctica en los aeropuertos de Hartsfield-Jackson Atlanta International, Detroit Metropolitan Wayne County, Miami International y Dallas Fort Worth International.

El anuncio se produce tras la lluvia de críticas recibidas por la TSA en los últimos meses por parte de pasajeros quienes han acusado a la agencia federal de invasión de la intimidad y ralentización en sus viajes debido a recientes protocolos de seguridad avanzados que incluyen inspecciones físicas y digitales.