La iniciativa ambiental Yasuní ITT que Ecuador propuso a la comunidad internacional para dejar bajo tierra, sin explotar, grandes reservas de petróleo ha recibido solamente 1,65 millones de dólares, lejos de la meta inicial de 100 millones, se informó el viernes oficialmente.

El presidente Rafael Correa en 2007, en defensa del medio ambiente propuso a la comunidad internacional que aporte 3.600 millones de dólares a cambio de evitar la explotación de 846 millones de barriles de petróleo en una reserva natural de la amazonía. El proyecto contempla crear un fideicomiso con esos fondos para programas miedoambientalistas.

Ivonne Baki, al frente de esa iniciativa, informó en una reunión con corresponsales que "el umbral de arranque de este proyecto es recaudar 100 millones de dólares hasta diciembre de este año, cuando el presidente Rafael Correa evaluará los avances logrados". Agregó que en esa fecha el mandatario podría extender el plazo para recaudar fondos o tomar otra decisión, acerca de la cual no quiso pronunciarse.

La funcionaria dijo que de 1,65 millones de dólares recaudados, 1,4 millones provienen de España, 100.000 dólares de Chile y el resto de otros donantes.

Declaró que la propuesta ecuatoriana no ha captado "la reacción internacional que se esperaba por la crisis económica que tenemos en el mundo y especialmente en Europa".

"La crisis ha hecho que se demoren los aportes que estaban pendientes", señaló la funcionaria.

El ministro de Recursos Naturales No Renovables, Wilson Pástor, el lunes señaló que Ecuador no esperará indefinidamente las donaciones de la comunidad internacional para continuar con el plan Yasuní-ITT, que tomó su nombre de la localidad de la selva amazónica, Yasuní, donde están los campos petroleros de Ishpingo, Tampococha, Tiputini.

Correa aseguró a inicios de junio que Ecuador quiere dejar el petróleo bajo la tierra, pero que se podría llegar a explotar finalmente ese crudo en caso de que "no exista solidaridad internacional".

Destacó que Ecuador cuenta con ofrecimientos de Italia, por 35 millones de dólares, a los que se suman aportes menores de Perú, la provincia de belga de Valonia, y otros donantes hasta llegar a 36,3 millones de dólares hasta fin de año, mientras que España dará 5 millones de dólares adicionales, en los próximos 3 años.

Baki aseveró que dejar de explotar ese petróleo del Yasuní significa evitar que 407 millones de toneladas de carbono lleguen a la atmósfera como consecuencia de la combustión de crudo.

"Esto representa un aporte importante, porque 400 millones de toneladas de carbono es lo que Francia o Brasil envían a la atmósfera en un año, entonces lo de Ecuador es un aporte no solo para nuestro país sino para el mundo", destacó Baki.

Expresó que para septiembre está previsto un encuentro entre el presidente Rafael Correa y el Secretario General de la Organización de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, en que en conjunto pedirán los aportes de gobiernos, la sociedad civil, filántropos y organizaciones sociales, para la propuesta ambiental ecuatoriana.