La migración de brasileños desde regiones empobrecidas, principalmente en el noreste, hacia zonas ricas e industriales en el sur y sureste, disminuyó en los últimos años y más bien se produjo una tendencia de retorno hacia los lugares de origen, según un estudio oficial divulgado el viernes.

El informe del Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE) reveló que de 1995 a 2000 un promedio de 3,3 personas migraron internamente en el país, cifra que cayó a 2,8 millones de 1999 a 2004 y a 2 millones de 2004 a 2009.

"Las principales corrientes migratorias observadas en el pasado están perdiendo intensidad y se observa también un movimiento de regreso a la regiones de origen", señaló el informe del IBGE.

Destacó que la región sudeste, que incluye el corazón industrial de Sao Paulo, registró saldos negativos de migrantes en los quinquenios concluidos en 2004 y 2009.

Igualmente el noreste brasileño, tradicionalmente la región más pobre del país y la mayor exportadora de migrantes, continuó perdiendo población aunque a un ritmo menor que en el pasado.

En el período concluido en 2004, 934.589 personas abandonaron el noreste pero ese monto cayó a 729.602 en el quinquenio concluido en 2009, según el IBGE.

La tendencia refleja también un repunte de la inversión pública en la región nororiental de Brasil, que bajo el gobierno del ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2010) se convirtió en la zona prioritaria para proyectos sociales y obras de infraestructura dirigidas a generar empleo y atender necesidades de la población.

Entre tanto, el estado de Sao Paulo, que históricamente ha sido el mayor polo de atracción migratoria, tuvo saldos negativos en el movimiento poblacional en los quinquenios concluidos en 2004 y 2009, con más personas que abandonaron el estado de las que llegaron a vivir en él.