La policía boliviana investiga a quién pertenecen los restos óseos hallados en la vivienda de un lujoso barrio de la ciudad oriental de Santa Cruz, donde fueron detenidos supuestos sicarios del narcotráfico.

Los restos quemados, dos cráneos y otras partes humanas, estaban en bolsas en una habitación y podrían corresponder a dos mujeres, declaró el viernes el forense Rafael Vargas.

Diez personas entre bolivianos y peruanos fueron detenidas el jueves en varios domicilios con drogas y armas, informó el jefe policial coronel Ramiro Vega. Los detenidos, entre ellos tres mujeres, son sospechosos de ejecutar a una persona y herir a otra a fines de junio en un supuesto ajuste de cuentas entre narcotraficantes.

En la misma casa del barrio Equipetrol donde fueron hallados los restos óseos, la policía encontró 6,5 kilos de cocaína, dos armas cortas de fuego con 10 proyectiles, una peluca y 15 manillas de plástico, dijo el jefe policial.

Es el tercer golpe a supuestas bandas de narcotraficantes en esa ciudad en los últimos días. El martes la policía detuvo a Robín Rosales Agreda, considerado uno de los capos de las drogas en el país y sentenciado a 10 años de cárcel.

El 28 de junio fue detenido y extraditado a Colombia Carlos Noel Buitrago Vega, alias "Porre Macho", quien dirigía una banda de narcotraficantes al servicio de su primo Héctor Germán Buitrago, alias "Martín Llanos", ambos ex miembros de grupos paramilitares colombianos.

A principios de mes en La Paz, cayó un grupo de bolivianos y peruanos que traficaban cocaína entre los que se encontraba Ulser Pillpa Paytan, alias "Camarada Johnny", miembro de grupo subversivo peruano Sendero Luminoso y buscado en su país por terrorismo.

La policía investiga si los detenidos en Santa Cruz también pertenecen a ese grupo subversivo.

Santa Cruz, 410 kilómetros al este de La Paz, es la ciudad más próspera de Bolivia pero también más violenta. Según la policía, en los últimos tres años hubo 50 ejecuciones posiblemente vinculadas al tráfico de drogas.

Desde esa región sale la cocaína hacia Brasil, mercado del 80% de la droga boliviana.

Como parte de la lucha contra las mafias, las autoridades detuvieron la semana pasada a una jueza de La Paz por liberar a una peligrosa banda de asaltantes.