Roberto Alomar y Bert Blyleven aún afinan sus discursos de ingreso al Salón de la Fama, pero es posible que sea una tarea más complicada para el caribeño cuando los dos ex estrellas de las Grandes Ligas entren al terreno sagrado del béisbol.

"No será sencillo. Empezaré en español", dijo el puertorriqueño Alomar el viernes en una conferencia de prensa por teléfono, nueve días antes de que ambos sean entronizados en el Salón de la Fama del Béisbol. "Luego, terminaré en inglés. Espero que hablar con el corazón".

"Creo que los nervios siempre van a tomar el control", estimó Alomar. "El corazón va a estar agitado, las rodillas estarán temblando. Es como Lou Gehrig dijo: Seré el hombre más feliz de la Tierra ese día".

El momento culmen de Alomar pudo haber llegado un año antes, pero el segunda base ambidiestro con el madero que pegó 210 jonrones, impulsó 1.134 carreras y tuvo un .300 de porcentaje fue soslayado en su primer año de posible ingreso al Salón de la Fama.

Este año fue mencionado en el 90% de las boletas y se convirtió en el 26to jugador con al menos 90% en cualquier elección. Fue finalmente nombrado en 523 boletas, que es el tercer mayor número total de todos los tiempos.