El gobierno de Filipinas advirtió el viernes no utilizar gecónidos para atender enfermedades como el sida o la impotencia sexual, pues afirmó que esta práctica folclórica en algunas partes en Asia puede poner en riesgo a los pacientes.

Funcionarios ambientalistas también manifestaron su preocupación ante el creciente mercado en Filipinas de estas salamanquesas hábiles para trepar muros.

Un gecónido de aproximadamente 300 gramos (11 onzas) de peso alcanza un precio de venta de por lo menos 50.000 pesos filipinos (1.160 dólares).

De acuerdo a los informes, las salamanquesas son exportadas a Malasia, China y Corea del Sur, donde son usadas como afrodisíacos y como medicina tradicional para combatir asma, sida, cáncer, tuberculosis e impotencia sexual.

Un comunicado del Departamento de Salud indicó el viernes que la utilización de estos animales como tratamiento no tiene una base científica y podría ser peligroso dado que los pacientes podrían optar por no buscar un tratamiento adecuado para sus enfermedades.

"Es posible que se agrave su salud en general y caigan en un riesgo mayor", agrega el comunicado.

El tratamiento del asma ya es fácil de obtener y es barato mientras que ya existen tratamientos retrovirales para frenar el avance del VIH, informó el Departamento de Salud.

Los geconoides o salamanquesas son reptiles carnívoros de costumbres nocturnas de la familia de los gecónidos, que suelen residir en países tropicales. Son famosos por sus patas adhesivas que les permiten trepar por superficies verticales, entre ellas el vidrio.

El secretario del Medio Ambiente de Filipinas, Ramón Paje, había advertido previamente que la recolección y comercialización de salamanquesas sin autorización puede castigarse hasta con cuatro años de cárcel y multas de hasta 300.000 pesos filipinos (6.900 dólares).

El funcionario resaltó la importancia de contar con una población saludable de gecónidos para regular los insectos y mantener el frágil ecosistema. Las salamanquesas se alimentan de insectos y gusanos y las especies más grandes de esa misma familia llegan a cazar aves pequeñas y roedores.