Turquía buscará apoyo a un plan para poner fin a la crisis en Libia cuando las naciones que respaldan la misión de la OTAN en ese país se reúnan en Estambul para presionar la salida del líder Moamar Gadafi, dijo el jueves la cancillería turca.

La secretaria de Estado norteamericana Hillary Rodham Clinton y unos 40 miembros del llamado Grupo de Contacto para Libia sostendrán el viernes su cuarta reunión para apoyar una era pos-Gadafi, promover el apoyo al principal grupo de oposición en Libia y trazar planes para una transición política.

Un funcionario de la cancillería turca dijo el jueves que las naciones participantes en la reunión presumiblemente discutirán una propuesta de Ankara de poner fin a la crisis pese a la negativa de Gadafi a dejar el poder, y sentar las bases de la transición democrática. El funcionario, que habló con la condición de guardar el anonimato en consonancia con la política del ministerio, no suministró detalles de la propuesta turca.

En abril, Turquía propuso un plan de paz para Libia con un cese de fuego inmediato, la protección de los civiles y una transición a la democracia.

Selcuk Unal, vocero de la cancillería, dijo que no podía suministrar detalles del plan, pero que se basa en la propuesta anterior.

La Organización del Tratado del Atlántico Norte ha venido bombardeando las fuerzas y sitios militares de Gadafi en cumplimiento de una resolución de la ONU de protección a la población. Pero la guerra civil ha producido un estancamiento en el que ninguno de los dos bandos ha logrado progresos significativos en las últimas semanas.

Clinton advirtió a Gadafi el miércoles que sus días en el poder están contados y que la comunidad internacional intensificará sus presiones para que se vaya. Mientras tanto los rebeldes libios han ampliado el área bajo su control en el oeste.

Funcionarios estadounidenses dicen que las presiones parecen empezar a surtir efecto sobre el régimen de Gadafi. Lo atribuyen a tres indicios: una disminución del suministro de combustible, una crisis financiera y versiones de baja moral entre las fuerzas del régimen.

El líder enfrenta una crisis monetaria después que el 4 de julio Turquía le cortó acceso a cientos de millones de dólares de fondos libios en un banco turco-libio.