Argentina prohibirá los anuncios de prostitución en periódicos y otros medios de comunicación a partir del viernes, en una medida que busca combatir la violencia contra la mujer.

La prohibición decretada por la presidenta Cristina Fernández recibió elogios de grupos de mujeres y de la embajadora estadounidense, que ha convertido reducir el tráfico sexual en un objetivo clave de su misión en Argentina.

Sin embargo, algunos de los adversarios de la presidenta temen que podría ser usada para castigar a los medios opositores este año electoral, mediante la eliminación de una fuente independiente de ingresos para una industria que, en muchos casos, depende de la publicidad oficial, un flujo de ingresos que los grupos de libertad de prensa dicen ha estado inequitativamente dirigido a los partidarios del gobierno.

El decreto prohibe específicamente cualquier imagen o mensaje escrito que "que de manera directa o indirecta promueva la explotación de mujeres", incluyendo cualquiera que "injurie, difame, discrimine, deshonre, humille o atente contra la dignidad de las mujeres". También quedaron prohibidos los mensajes abiertamente pornográficos y ciertas imágenes de mujeres, niños y niñas que la presidenta dijo sirven para legitimar el trato desigual y la violencia contra la mujer.

La embajadora Vilma Martínez escribió una carta abierta a Fernández alabando su lucha contra la trata de mujeres y niñas. "Es una medida distintiva para abordar la temática de la trata y muchos países apreciarán ver los efectos que este decreto trae en la lucha contra este delito", dijo Martínez.

"Los medios de comunicación tienen que ser conscientes de su posición como formadores de la opinión pública", dijo Susana Trimarco, quien ha hecho campaña contra el tráfico sexual en Argentina desde que su hija fue secuestrada en 2002 y aparentemente desapareció en el comercio sexual.

"Siempre llamó mi atención el hecho de ver en primeras paginas de diarios noticias sobre el delito de trata de personas y, al final de ellos, ofertas de comercio sexual", agregó.

La prohibición tendrá efecto a pesar de que las sanciones que menciona no se han especificado aún. La justicia de Argentina y el ministro para los derechos humanos tienen la tarea de elaborar un reglamento para aplicar la prohibición. El decreto también crea una oficina de seguimiento para observar los anuncios a nivel nacional y alertar a los periódicos para eliminar los anuncios ofensivos.

Fernández le apuntó específicamente al diario Clarín, citando la sección Rubro 59 del diario opositor como particularmente inmoral. Rubro 59 ha incluido columnas de anuncios de acompañantes, "profe de gym sexy", "masajistas" y "modelos de lencería" que ofrecen "placer sin límites". Hasta ahora.

"Es vago, pero no peligroso", ya que el lenguaje del decreto se dirige específicamente a la publicidad y no a las páginas de noticias, concluyó el abogado Gregorio Badeni, quien ha defendido a La Nación y The Associated Press, entre muchas otras organizaciones de noticias, en casos de libertad de prensa en Argentina. Badeni también representa a ADEPA, la mayor agremiación periodística del país.

"La prostitución es algo que ha ocurrido antes de los tiempos de Sodoma y Gomorra", dijo Badeni. "Si el gobierno quiere resolver eso, pues vale, pero esto no lo hace".

De momento, los pequeños periódicos de provincia pueden ser los más afectados, ya que muchas veces no pueden permitirse pérdidas de publicidad sin la ayuda del gobierno, dijo Badeni.

En Argentina, la mayoría de las organizaciones de medios están alineadas con el gobierno de Fernández o con la oposición. Muchos en ambos bandos han publicado pedidos de encuentros sexuales. Pero el conglomerado de periódicos, revistas, emisoras, proveedores de internet y sitios web del Grupo Clarín puede ser el que más tiene que perder.

El director de mercadotecnia de la firma de investigación de medios LectorGlobal, Emiliano Szlaien, calculó que la prohibición podría costarle cinco millones de dólares al Grupo Clarín.

Una portavoz de Clarín, Mariana Pérez Florez, cuestionó esa cifra el jueves, pero dijo que el grupo de medios de comunicación no haría comentarios sobre el decreto.

Muchos argentinos han pronosticado que esos anuncios simplemente comenzarán a aparecer en sitios en internet. Si eso ocurre, el ministro de Justicia Julio Alak se comprometió a perseguirlos. "Comenzó por los medios gráficos y seguirá por internet", dijo Alak.

En Estados Unidos, un grupo de fiscales estatales obligó al sitio de Craigslist a cancelar su sección de servicios para adultos el año pasado. La medida provocó que muchos de esos anuncios se cambiaran a otros sitios en internet. Clarín, por su parte, ya canceló la versión en línea de su sección Rubro 59.

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El redactor de The Associated Press Alexander Wilson contribuyó con este despacho.