El canciller peruano, José García Belaúnde, condecoró hoy al vicepresidente ecuatoriano, Lenin Moreno, al Canciller de ese país, Ricardo Patiño, y al ministro Defensa, Javier Ponce, para reconocer el esfuerzo de las autoridades ecuatorianas para mejorar y consolidar las relaciones con Lima.

Belaúnde, en un acto que tuvo lugar en la Embajada peruana en Quito, manifestó que sentían que no podían irse del Gobierno "sin dar testimonio y agradecer" las "iniciativas para profundizar las relaciones" entre ambos países, realizadas por la Administración ecuatoriana.

El Canciller, quien viajo especialmente para esta ocasión a Quito, pues llegó hoy y se va mañana en la mañana, enfatizó que quería ser testigo de este reconocimiento.

En declaraciones a la prensa, Belaúnde remarcó que el Gobierno del presidente peruano, Alan García, se "empeñó" en tener una mayor relación con Ecuador, pero si esto se ha podido realizar es porque "ha habido una contraparte en el Gobierno de (Rafael) Correa"

Por su parte Patiño manifestó que Ecuador se siente "muy satisfecho" por el trabajo realizado con Perú y espera que estas relaciones "se afiancen" con la llegada del nuevo presidente peruano, Ollanta Humala, que el próximo 28 de julio asumirá el poder.

"Básicamente tratar de consolidar lo que ya hemos hecho, que se mantengan los gabinetes anuales, todos los compromisos de cooperación, fronteras vivas, migración, la seguridad social", señaló el Canciller.

Además, en el acto de hoy, Perú también condecoró al viceministro de Relaciones Exteriores, Kintto Lucas, al secretario Particular de la Presidencia, Gustavo Jalkh, el subsecretario de Asuntos Migratorios, Consulares y de Refugio, Leonardo Carrión, el subsecretario para América Latina y el Caribe, José María Borja, y al directo General Jurídico de la Cancillería, Marco Albuja.

Jalkh enfatizó que para Ecuador "es una alegría enorme" que todos los límites estén "totalmente definidos", en referencia a la disputa que mantienen Perú y Chile en el Corte Penal Internacional de la Haya por las fronteras marítimas.

"Nuestros límites ya estaban definidos, pero hubo un proceso en el que nuestras cartas náuticas tenían que llegar hasta el último detalle", apuntó Jalkh, quien dijo que espera que estos límites sirvan para "mantener unidos" los dos países y no para "desunir".