El paro de 24 horas convocado hoy por varias empresas de transporte en Lima contra los planes del ayuntamiento de modernizar los vehículos públicos dejó 35 detenidos, informó la alcaldesa de la capital peruana, Susana Villarán.

Los motivos de las detenciones fueron, según la policía, intentos de bloqueo de vías, quema de llantas y lanzamiento de piedras a los vehículos que no acataron el paro.

Además, la alcaldesa de Lima señaló a periodistas que quienes convocaron la paralización, un grupo de empresarios del sector transporte, "han fracasado, por el bien de la ciudad", ya que según el ayuntamiento entre el 70 y el 80 por ciento de las unidades de transporte público salió a trabajar.

Por su parte, Ricardo Pareja, presidente de la Sociedad de Transporte Urbano (STU), que agrupa a unas 22.000 unidades de transporte público, rechazó los datos del ayuntamiento y aseguró que casi la totalidad de los vehículos de las empresas de transporte no operó.

De acuerdo con Pareja, las unidades ilegales o "piratas", como se les conoce en Lima, fueron las que prestaron el servicio.

Según pudo comprobar Efe, mientras en algunas zonas de la ciudad los limeños sintieron el paro y tuvieron dificultades para llegar a sus puestos de trabajo, en otros sectores se percibió una circulación tranquila y la presencia habitual de vehículos.

Otros gremios, sobre todo los que agrupan a los conductores y a los cobradores de los vehículos, han mostrado su rechazo al paro y su apoyo a las iniciativas de la municipalidad de Lima, que busca acabar con las unidades pequeñas que viajan abarrotadas de pasajeros, con altos niveles de contaminación, así como con los buses de más de 14 años de antigüedad que no cumplen con sus rutas.

Villarán también anunció que el ayuntamiento no dará marcha atrás en sus intenciones de mejorar y ordenar el transporte público en Lima.

"La reforma va a costar, pero se va a realizar sin que haya marcha atrás", afirmó la alcaldesa.

Pareja, por su parte, anunció ante periodistas que su sindicato volverá a convocar un paro, en esta ocasión de 48 horas para los días 10 y 11 de agosto.