Sudán del Sur se convirtió el jueves en el 193er miembro de las Naciones Unidas, y se le dio la bienvenida a la comunidad internacional en medio de una tensa paz con el gobierno sudanés del norte.

El presidente de la Asamblea General Joseph Deiss golpeó su martillo para dar fe de la admisión de Sudán del Sur al organismo internacional por aclamación, que fue seguido por un estruendo de aplausos de los diplomáticos.

"Hoy, acogemos a Sudán del Sur en la comunidad de naciones", dijo Deiss.

La independencia de la nación africana declarada el sábado fue el punto culminante de un acuerdo de paz firmado en el 2005, el cual dio fin a décadas de guerra civil contra el territorio norteño y estipulaba la convocatoria a un referendo en el cual Sudán del Sur votó abrumadoramente en favor de la secesión.

El secretario general Ban Ki-moon elogió al presidente sudanés Omar al-Bashir y a su homólogo sursudanés Salva Kiir por garantizar el referendo y respetar sus resultados.

"Es imperativo que resuelvan las diferencias pendientes con el mismo pragmatismo y liderazgo que han mostrado hasta el momento", dijo Ban. "El bienestar y la prosperidad futuras de ambos dependen del otro".

La joven nación, con ocho millones de habitantes, es una de las más pobres y menos desarrolladas del mundo, con apenas unos 30 kilómetros (20 millas) de caminos pavimentados, alto analfabetismo y pocas instalaciones médicas.