El Gobierno de la India comenzó hoy una investigación exhaustiva para esclarecer las circunstancias del atentado múltiple que ayer se cobró la vida de 18 personas en la ciudad occidental de Bombay y que sigue sin ser reivindicado.

El ministro del Interior, P. Chidambaram, que se desplazó anoche a la capital financiera india, admitió hoy ante la prensa que las agencias de inteligencia no tenían información acerca de planes para atentar en Bombay.

Chidambaram compareció ante los periodistas acompañado del jefe de Gobierno regional, Prithviraj Chavan y reiteró que la cadena de explosiones en tres zonas del centro y sur de la ciudad fue un "ataque terrorista coordinado".

"Investigaremos a todas las organizaciones terroristas hostiles a la India y las indagaciones no partirán de suposiciones previas", añadió el ministro, que, no obstante, matizó que las primeras pesquisas apuntan a "un grupo pequeño".

Las autoridades indias se muestran por el momento cautas en la atribución del ataque, aunque fuentes policiales anónimas han señalado como posibles responsables a las organizaciones "Lashkar-e-Toiba" e "Indian Muyahidin", algo habitual en estos casos.

Chidambaram situó en 18 el número de muertos en el atentado -17 cadáveres más una cabeza no identificada que se ha recuperado en uno de los escenarios de las explosiones- y en 131 el de heridos, 23 de los cuales se encuentran en estado grave.

También tiene previsto desplazarse hoy a Bombay para visitar a las víctimas el primer ministro, Manmohan Singh, según medios locales.

Las explosiones se registraron en tres puntos distintos de la populosa urbe; dos de ellas en el sur, una en un mercado de joyas y otra cerca de un teatro de ópera, mientras que la tercera deflagración tuvo lugar en las inmediaciones de una céntrica estación de trenes.

El ataque se produjo en zonas muy concurridas y en una hora de la tarde de máxima afluencia, tanto de trabajadores que volvían a sus casas como de ciudadanos que transitaban por las zonas comerciales.

Pocas horas después de las deflagraciones llegaron a Bombay equipos de investigación policial especializada desde la capital, Nueva Delhi, y desde la cercana ciudad de Pune.

El ministro de Interior desveló que las primeras pesquisas han permitido descartar el uso de detonadores por control remoto y que las bombas, en las que se utilizó nitrato amónico como explosivo, presentaban "cierto nivel de sofisticación".

Según fuentes policiales citadas por el canal indio NDTV, los terroristas usaron teléfonos móviles como detonadores y cerca de un kilogramo de explosivo.

Dos de las bombas, las colocadas en el sur de Bombay, tenían una fuerte carga explosiva -la situada cerca de la ópera abrió un cráter de cerca de 70 centímetros-, mientras que la tercera fue de menor intensidad.

El atentado múltiple de ayer avivó el recuerdo del ataque de noviembre de 2008 perpetrado por un comando de diez terroristas, que causó la muerte de 166 personas y fue atribuido por las autoridades indias al grupo "Laskhar-e-Toiba", con base en Pakistán.

Al ser preguntado sobre si el objetivo del ataque era boicotear la inminente reanudación del proceso de diálogo formal con el vecino Pakistán, Chidambaram respondió que las autoridades no excluían "ningún ángulo".

El analista de defensa Deba Mohanty dijo a Efe que "no se puede asegurar al cien por cien que el atentado tenga que ver con las relaciones bilaterales con Pakistán, pero parece muy probable que sea así, que algún grupo quiera influir en el rumbo del país".

"La reacción que tengan las autoridades indias ante este atentado puede ser muy significativa no sólo para esas negociaciones, sino para la política exterior y la seguridad de la India en los próximos años", añadió Mohanty.