Es probable que la Iglesia católica en China respaldada por el gobierno ordene a otro obispo sin la aprobación papal, informó el jueves una agencia de noticias afiliada con el Vaticano, a pesar de las objeciones de la Santa Sede y líderes chinos.

La ordenación del jueves sería la tercera sin la aprobación papal en ocho meses y profundizaría la tensión entre Roma y Beijing por la insistencia del Vaticano de que sólo el sumo pontífice tiene el derecho de nombrar obispos. Beijing ve esto como una interferencia en sus asuntos.

AsiaNews informó que el padre Joseph Huang Bingzhang será ordenado en Shantou, provincia de Guangdong, y que cuatro prelados que han estado retenidos "por días" por el representantes del gobierno serán obligados a asistir.

Los llamados a la iglesia católica, la Asociación Patriótica China en Beijing y en su oficina en Shantou, no habían sido respondidos el jueves.

Beijing ha puesto una presión tremenda en los padres y fieles para que apoyen su elección de obispos.

El consejero papal de Hong Kong, Joseph Zen, publicó en el diario Apple Daily un comunicado de media plana donde hace un "llamado urgente" al presidente chino Hu Jintao y al primer ministro Wen Jiabao para frenar la ordenación.

Zen pidió a los dos líderes frenar a los "servidores públicos deshonestos" que "están utilizando la violencia para ayudar a la escoria dentro de la iglesia y obligar a obispos, sacerdotes y fieles a hacer cosas contra sus conciencias".

El obispo John Tong, cabeza de la Iglesia católica en Hong Kong, escribió una carta a los párrocos en la diócesis donde reiteró que este tipo de ordenaciones son "ilegítimas", reportó AsiaNews.

Beijing cortó lazos con la Santa Sede en 1951 después de que el Partido Comunista llegó al poder e impuso su propia iglesia sin la autoridad papal.