La actriz Geraldine Chaplin calificó hoy en Berlín de "momento histórico" la proyección mañana ante la Puerta de Brandeburgo de "El gran dictador", en el marco de un festival dedicado íntegramente a su padre, el mítico Charlie Chaplin.

"Es tan simbólico, es un momento histórico, es increíble pensar que esa película se va a proyectar allí con, espero, muchísima gente. No sé lo que quiere decir, pero algo, y estoy muy contenta de estar aquí para verlo", señaló la artista en declaraciones a Efe.

Chaplin, que se hospeda en el hotel Adlon de la capital germana, al igual que hiciera su padre en su segunda visita a Berlín hace 80 años, recordó haber visto ya antes el filme en Berlín y calificó la respuesta del público de "impresionante", "una reacción mejor que en ningún otro sitio".

Durante 24 días, el público podrá ver las 80 películas de Chaplin y podrá disfrutar de diez proyecciones acompañadas en vivo por la Nueva Orquesta de Cámara de Potsdam, dirigida por Timothy Brock, quien desde 2000 se dedica a restaurar a petición de la familia del cineasta todas las partituras de sus cintas.

"Es un acontecimiento el poder ver toda la obra de Chaplin en 24 días, yo alucino", dijo la actriz, quien afirmó que le tocó "un padre genio".

Chaplin tiene previsto quedarse hasta el domingo en la capital germana para ver cuantas más películas pueda de su "papá", que respondió -afirmó la actriz- "de forma increíble" a las diferentes épocas que le tocaron vivir.

"Va a ser muy interesante, porque él ha respondido estupendamente a los tiempos en los cuales ha vivido: dos guerras mundiales, décadas de injusticia social, traición política impresionante, parece que estoy hablando de hoy, pero bueno", dijo.

Recordó que la primera vez que el genial cómico y cineasta visitó Berlín fue en 1921, "después de una gira por Inglaterra, París, donde le estaban celebrando, era famosísimo", pero llegó a Berlín y "nadie le conocía, porque sus películas no se habían enseñado aquí".

"Hay un pequeño libro que escribió, y dice: 'de repente, estaba en una ciudad donde no me conocía nadie, qué bien, pero no sé, he intentado ligar con unas chicas y se fueron con mi amigo, entonces quizá mi personalidad no es tan fuerte sin mi reputación', y se fue rápido", explicó la actriz.

Diez años después, en pleno auge del nazismo, Chaplin regresó a Berlín, cuando se encontraba promocionando "Luces de la ciudad".

Según su hija, "volvió aquí y ya era el no va más, Marlene Dietrich le fue a buscar a la estación, lo celebraron, se fue a comer a la casa de (Albert) Einstein, discutieron de los problemas del mundo".

Con su padre recuerda haber mantenido una relación normal que acabó siendo muy buena: "Era un buen padre y todo eso, y luego en la época de la rebeldía, con 14-15 años, ya no nos hablábamos, era espantoso".

"Luego nos reconciliamos y la relación fue muy buena, era un hombre mayor, claro, cuando yo le conocí", agregó.

Respecto a la situación actual de la industria del celuloide, la actriz dijo "haberse reconciliado mucho con el cine" tras su paso por festivales como el de Moscú, donde presidió el jurado.

"Todos eran jovencísimos, cuando subieron a recibir los premios, de repente, ¡eran todos nenes! (...) Son todas películas que tienen un lenguaje distinto. De repente no te moralizan, te cuentan cosas. (...) ¡Qué bien que hay una juventud que hace cine!", declaró.

Según la actriz "la gente está harta" del las películas "tipo americanas, muy clásicas en la forma de hacer, de lenguaje antiguo, muy moralista, como predicando" y con un nivel intelectual por debajo del denominador común.

De "Las olas", con la que el español Alberto Morais obtuvo el máximo galardón del Festival Internacional de Cine de Moscú, destacó que se trata de un filme hecho "con mucha sobriedad, tan emotivo, tan emocionante."

También recordó su paso este año por el Festival Internacional de Cine de Cartagena, en el que fue jurado de la sección "Colombia 100 %", y donde dijo haber visto "cosas maravillosas".

"La película que más me gustó en Colombia se llama 'La sociedad del semáforo', por un joven que se llama Rubén Mendoza, pero también vino a recibir el premio un nene, son jovencísimos, ¡qué fantástico! O también otra que se llamaba 'Todos tus muertos', otra que se llamaba 'García', y todos directores jóvenes, noveles", dijo.

Respecto a su propia carreras, Chaplin recordó que el año pasado participó en cinco películas, entre ellas "Memoria de mis putas tristes", basada en la novela homónima de Gabriel García Márquez, una cinta en la que tiene puesta "muchas esperanzas".

Este año ha rodado bajo las órdenes del cineasta catalán un filme sobre el tsunami que azotó Indonesia y Tailandia en diciembre de 2004.

"Y ahora estoy sin trabajo, no tengo nada, o sea, cinco el año pasado, una este año y, de repente, la agenda vacía, ¡qué horror!, pero bueno, algo vendrá, digo yo", afirmó.