La cúpula empresarial de Nicaragua y la Asociación Nicaragüense de Microfinancieras (Asomif) demandaron hoy al presidente Daniel Ortega garantizar el "orden y la seguridad" ante las protestas de cientos de productores que exigen desde hace tres semanas renegociar deudas por unos 35 millones de dólares.

Los presidentes del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), José Adán Aguerri, y el de Asomif, René Romero, hicieron esa demanda en un comunicado conjunto, leído en rueda de prensa, en el que cuantifican en unos 100 millones de dólares las pérdidas que han ocasionado esas protestas desde el 2008.

El Cosep y Asomif demandaron a Ortega, por tanto, que garantice "sin dubitación" el orden en las sucursales de las instituciones de microfinanzas, donde cientos de productores y comerciantes en mora han realizado plantones desde el pasado lunes.

Además, que asegure "la libre circulación y libre acceso" a esas entidades, tanto a empleados como a clientes.

En las últimas tres semanas el llamado Movimiento de Productores, Comerciantes, Microempresarios y Asalariados, conocido localmente como "No Pagos", paralizaron varios tramos de la carretera Panamericana, en demanda de una renegociación de sus deudas.

Actualmente se mantienen apostados, desde el lunes pasado, en las afueras de las sucursales de las instituciones financieras en ocho municipios del país, impidiendo su normal funcionamiento.

"Cosep y Asomif demandan una posición firme del Gobierno ante las acciones que han realizado los No pagos", explicó Romero a Efe.

Según Asomif, entre 2008 y 2011 reestructuraron deudas con 32.000 clientes, por un monto de 42 millones de dólares.

Romero acusó, además, a los "No Pagos" de resistirse a renegociar la mora pendiente y de poner en peligro una financiación de 300 millones de dólares por parte de acreedores internacionales y que requieren otros productores para el actual ciclo agrícola.

Tanto el Cosep como Asomif expresaron que existe "incertidumbre" en el clima de negocios en Nicaragua por las "amenazas, chantajes y agresiones" de los productores y comerciantes en mora.

Agregaron que las protestas de los "No Pagos" perjudican a "90.000 micro y pequeños productores y empresarios del campo y la ciudad que han sido excluidos del crédito en los últimos tres años".

El líder de los "No Pagos", el exalcalde sandinista de Jalapa Omar Vílchez, acusó a Asomif de "huir" de los productores que buscan renegociar en conjunto, y no individualmente, sus deudas.

Vílchez explicó que también demandan al Gobierno participar como testigo y garante en eventuales negociaciones con Asomif.

Ese grupo de productores y comerciantes morosos son los mismos que desde hace tres años organizó el llamado movimiento "No Pago" y protagonizó hechos violentos contra entidades financieras en el norte del país, para protestar contra lo que califican de "intereses leoninos" de hasta 60 por ciento anual cobrados por las microfinancieras.