El Senado italiano aprobó el jueves un crucial plan de austeridad de 70.000 millones de euros (99.000 millones de dólares) que busca convencer a los mercados de que la tercera economía de la eurozona no se sumergirá en la crisis financiera.

La medida fue aprobada por 161 votos a favor y 135 en contra en una moción de confianza convocada por el primer ministro Silvio Berlusconi.

El plan, que será sometido el viernes a votación en la cámara baja del Parlamento, era especialmente necesario tras desplomarse esta semana los mercados debido a los temores por la estabilidad financiera del país.

Esas preocupaciones fueron evidentes el jueves en un remate de bonos soberanos italianos por los que el gobierno en Roma tuvo que pagar un interés récord en la venta de 4.960 millones de euros (7.000 millones de dólares) por bonos a cinco y 15 años.

Italia necesita demostrar a los mercados que puede ordenar sus finanzas a fin de promover el crecimiento, o de lo contrario será arrastrada por la crisis de la deuda que ya hundió a Grecia, Portugal e Irlanda.

El ministro de Hacienda Giulio Tremonti dijo en el Senado que el plan de austeridad, que reducirá las cargas fiscales en el 2013 y 2014, intentará equilibrar el presupuesto para el 2014 y contiene 16 iniciativas que buscan fomentar el crecimiento.

"Sin un presupuesto equilibrado, el monstruo de la deuda, que proviene del pasado, devorará nuestro futuro y el de nuestros hijos", advirtió el ministro.

Aunque la deuda soberana italiana es una de las mayores de la eurozona y suma casi el 120% del PIB, muchos consideran que la falta de perspectivas de robusto crecimiento es el problema principal.

Tremonti dijo que los créditos por investigación, reformas al código civil y la promoción del turismo, además de la ayuda a los empresarios jóvenes, ayudarán a la economía.

Mientras tanto, los miembros del gabinete restaron importancia a los persistentes rumores de que Tremonti vaya a dejar su cargo por divergencias con Berlusconi.

"No creo que Tremonti se retire. Creo que en estos momentos lo aconsejable es que se quede en su cargo", dijo Claudio Scajola, miembro de la coalición del primer ministro.