El ministro del Interior venezolano, Tareck el Aissami, reconoció hoy la responsabilidad de funcionarios de ese ministerio y de la Guardia Nacional (GNB-policía militarizada) en el tráfico de armas en las cárceles del país y afirmó que hay que enfrentar este y otros "vicios" con "firmeza".

"Evidentemente este tema de las armas de fuego es una responsabilidad nuestra y hay que asumirlo con firmeza y hay que asumirlo sin ningún tipo de temor", señaló el ministro a la estatal Venezolana de Televisión (VTV).

El Aissami indicó que funcionarios de la GNB, encargados de la custodia externa de las prisiones, y funcionarios del Ministerio del Interior, encargados de la vigilancia interna, están "involucrados" en estas "mafias" carcelarias.

"Esas armas de fuego no las meten los familiares. Un fusil no entra en la humanidad de un familiar", dijo el ministro al destacar que su despacho se incautó de granadas y hasta fusiles en la requisa ayer de la cárcel de El Rodeo II.

"No podemos permitir bajo ningún concepto que funcionarios se presten a hechos de corrupción tan graves que coloquen en riesgo la vida de la población privada de la libertad", subrayó.

El Aissami destacó, sin embargo, los esfuerzos del Ejecutivo para "humanizar" el sistema y combatir los distintos "vicios" que hay en los 34 centros penitenciarios del país a través, por ejemplo, del Consejo Superior Penitenciario o del nuevo ministerio dedicado al sector, aunque reconoció que no han sido suficientes.

"La autocrítica está en que debemos acelerar eso (los planes de humanización), no podemos conformarnos con lo poco que hemos hecho porque el drama es de tal magnitud que debe extenderse a lo largo y ancho", admitió.

El ministro admitió también la existencia de un sistema de "extorsión" entre los propios internos y problemas de hacinamiento dentro de las cárceles que, dijo, se podrían combatir con la limitación de la medida de privativa de libertad a ciertos delitos violentos.

El Gobierno venezolano cerró ayer con autocrítica la crisis más larga en una cárcel del país tras casi un mes de motín de un millar de presos armados en El Rodeo II y admitió la fuga de "un grupo" de reos de ese penal, entre ellos uno de los cabecillas, y la muerte de cuatro de ellos en un enfrentamiento con las fuerzas de seguridad.

El Aissami volvió a cargar contra los medios de comunicación al calificar de "basura mediática" y "manipulación terrible" las insinuaciones de algunos medios de que la fuga de los presos fue pactada con el Gobierno.

"Imagínate la falta de ética de un medio llegar a afirmar que parte de las negociaciones es dejar que se escapen unos (presos) para que nosotros tengamos el control del penal", criticó el ministro.

Después de 26 días sitiados por 5.000 efectivos militares, 831 presos de El Rodeo II se entregaron ayer con un balance oficial de dos militares y un preso muertos, y 22 guardias heridos. El Gobierno no ha dado datos sobre reclusos heridos.

El Gobierno decidió la toma de los penales, cercanos a Caracas, cinco días después de que se produjera un enfrentamiento entre bandas rivales en El Rodeo I que dejó un visitante y 21 presos muertos, según datos oficiales.