Antropólogos guatemaltecos buscan en un cementerio clandestino del noroeste de su país los restos de 18 indígenas que fueron víctimas del conflicto armado que vivió Guatemala desde 1960 hasta 1996, informó hoy una fuente jurídica.

En una fosa común en la comunidad Las Marías, del municipio de Uspantán, en el departamento noroccidental de Quiché, se espera encontrar las osamentas de 18 indígenas, la mayoría integrantes de una misma familia, que fueron masacrados por el ejército en 1986, señaló a Efe el abogado Mynor Alvarado.

Alvarado representa al Grupo de Apoyo Mutuo (GAM), que aglutina a familiares de desaparecidos durante la guerra y que impulsa la exhumación a cargo de miembros de la Fundación de Antropología Forense de Guatemala (FAFG).

De los 669 casos de matanzas durante el conflicto guatemalteco que documentó la Comisión de la Verdad, 344 se ubicaron en el departamento de Quiché.

Según el jurista, para lo que resta del 2011 se tienen contemplados otros 8 procesos de exhumaciones en diferentes regiones del interior de Guatemala, aunque aclaró que todavía no se ha cuantificado el número de osamentas que puedan existir en las fosas clandestinas.

Por su parte, el director del GAM, Mario Polanco, comentó a Efe que en 25 años su organización ha impulsado 275 casos de exhumaciones en los que se recuperaron 1.476 osamentas, que fueron entregadas a sus familiares supervivientes.

"Es un logro muy significativo y una satisfacción moral y espiritual, porque eso implica que se ha logrado el reencuentro entre los familiares y los seres queridos al recuperar las osamentas", subrayó.

Polanco dijo que estiman que existen unos 4.000 cementerios clandestinos en el territorio guatemalteco con muchas víctimas de la guerra, cuyas exhumaciones se llevarán a cabo junto con otras organizaciones humanitarias y familiares de los desaparecidos.

Agregó que además de fosas clandestinas, también se gestionan exhumaciones en cementerios legales, porque se cree que allí fueron sepultadas sin identificar otras víctimas de la represión militar.

Explicó que en el cementerio de la ciudad sureña de Escuintla estiman que existen unas 400 osamentas de desaparecidos políticos, mientras que en La Verbena, en la capital, otras 1.000.

El conflicto armado, que terminó en Guatemala en 1996 con la firma de los Acuerdos de Paz entre el gobierno y la entonces guerrilla, dejó 250.000 víctimas, entre ellos 45.000 desaparecidos.