El tiempo le dio la razón a César Farías.

Por meses, el técnico de Venezuela afirmó que su equipo tuvo la mejor preparación de su historia y advirtió que la "Vinotinto" tenía suficientes argumentos para darle un baño de agua fría a Brasil, Paraguay y Ecuador, equipos a los que nunca les había arrebatado un solo punto en la Copa América en el pasado.

Desde su debut eso quedó demostrado. La vieja historia de la cenicienta del fútbol sudamericano, que siempre era la primera en despedirse en la fase de grupo, quedó en el recuerdo.

El primer aviso de que las cosas habían cambiado fue el histórico empate sin goles con Brasil, después lo confirmó con una victoria 1-0 ante Ecuador, que lo colocó inesperadamente como líder con cuatro puntos en un grupo considerado como el más difícil del torneo.

Contra todo pronóstico, Venezuela fue el único de la zona que llegó a la fecha de cierre de la fase de grupos con el boleto garantizado y jugó con cinco reemplazos.

Y completó la primera fase con un empate 3-3 ante Paraguay, donde mostró garra, actitud, concentración y mucho carácter al revertir un marcador adverso de 3-1 en los minutos finales.

"Hace 10 años esto era imposible, lo más seguro es que habríamos perdido", comentó el mediocampista Tomás Rincón, del Hamburgo de Alemania.

"El futbolista venezolano ha crecido física y mentalmente, ya no perdemos los partidos antes de jugarlos como ocurría antes", resaltó.

El arquero Renny Vega --quien con un cabezazo asistió al defensor Grenddy Perozo, autor del gol que selló la paridad ante la Albirroja-- elogió la labor del equipo y en particular el trabajo de Farías.

"Nada pasó por casualidad. Si alguien tenía alguna duda, esto demuestra que sólo con una preparación clara, seria y exigente se consiguen resultados", agregó el arquero, un veterano de 31 años que ha sido testigo de la evolución de su equipo.

"César se propuso que no tendríamos que esperar otros 40 años para estar aquí (en cuartos de final) y aquí estamos. Es un estudioso, un trabajador incansable y lo mejor de todo es que tiene confianza en lo que hace y eso lo sabe transmitir muy bien a toda la Vinotinto", destacó.

Esta fue la segunda ocasión en su historia que la Vinotinto superó la primera ronda de la Copa América, luego de conseguirlo como anfitrión en el 2007.

Venezuela nunca había superado la fase inicial desde que apareció en la Copa América en 1967. De hecho, hasta que venció 2-0 a Perú en la pasada edición del torneo, su único triunfo fue un 3-0 propinado a Bolivia en su debut absoluto hace 44 años.

En esta ocasión, Venezuela terminó segundo en el grupo con cinco puntos, detrás de Brasil.

Con cinco unidades en su cuenta y un mejor promedio de goles, los brasileños ganaron el grupo al derrotar 4-2 a Ecuador.

Paraguay se clasificó como uno de los dos mejores terceros con tres puntos.

En cuartos de final, Venezuela enfrentará el domingo a Chile, flamante líder del Grupo C con siete unidades, en la ciudad de San Juan.

Farías comentó que "no hay tiempo" para prolongar las celebraciones.

"Tenemos que aprovechar estos pocos días al máximo", enfatizó. "Todos los partidos en la Copa son difíciles, el siguiente va a ser igual de difícil", indicó.

"No escogemos el rival, no nos importa el rival; jugamos contra Brasil, Paraguay y Ecuador y demostramos quienes somos".

"Nosotros queríamos llegar a cuartos de final sin jugadores suspendidos, lo logramos; sin jugadores lesionados, afortunadamente se nos dio. Queremos seguir pasando fases", aseveró.