El velocista Mark Cavendish se impuso el miércoles en la undécima etapa del Tour de Francia en un embalaje colectivo tras superar a Andre Greipel sobre la línea.

Thomas Voeckler mantuvo la casaca amarilla de puntero en la general al completarse la etapa de 167,5 kilómetros (104,1 millas) entre Blaye-les-Mines y Lavaur.

Es la tercera etapa que gana Cavendish este año para un total de 18 etapas en los Tour de Francia.

Los organizadores dijeron que el francés John Gadret, del equipo AG2R, no inició la etapa.

Cavendish se desquitó de su derrota ante su ex compañero Greipel en la etapa del martes, cuando el velocista alemán se impuso por diferencia mínima para su primera victoria en el Tour.

"Es increíble tener la casaca verde, es la casaca más hermosa del mundo", afirmó Cavendish.

El ganador de la etapa, que arrebató la casaca a Philippe Gilbert, ahora aventaja a José Joaquín Rojas por 16 puntos. Tendrá dos oportunidades más de ganar etapas antes de que la carrera concluya el 24 de julio.

"Hay dos embalajes más este año, uno en Montpellier y el otro en París, y quiero tratar de ganar ambos", dijo Cavendish.

La etapa se animó después de los 13 kilómetros (8 millas) cuando seis ciclistas se desprendieron bajo una ligera lluvia: Rubén Pérez Moreno, Tristán Valentin, Jimmy Engoulvent, Mickael Delage, Lars Boom y Andriy Grivko.

Aunque ninguno de ellos era amenaza para los principales candidatos ni para la delantera de Voeckler, el pelotón se mantuvo cerca. Pero el grupo llegó a sacar una ventaja de 4 minutos y 20 segundos a los 43 kilómetros (27 millas).

Impulsado por viento de cola, el pelotón salió a la caza de los punteros antes de un embalaje a mitad de la etapa, donde Cavendish quedó séptimo delante de su rival más peligroso en la disputa de la casaca al mejor velocista, José Joaquín Rojas.

Cavendish sufrió un problema mecánico menor en su bicicleta pero pudo zanjar la brecha con la ayuda de su compañero Bernhard Eisel, del equipo HTC-Highroad.

Los pedalistas de HTC, a los que se sumaron los de Omega-Pharma-Lotto y Garmin-Cervelo, compartieron la carga al frente del pelotón para establecer un ritmo más rápido y los escapados vieron reducida su ventaja a 1:34 al tope de la pequeña trepada al Puylaurens, a 32 kilómetros (20 millas) de la meta.

Todos los corredores fueron turnándose para correr al frente, hasta que Boom atacó solo a 4 kilómetros (2,5 millas), pero fue alcanzado faltando 2 kilómetros (1,25 milla).

La duodécima etapa del jueves iniciará un tramo de tres días en los Pirineos con un exigente trayecto sobre el col du Tourmalet para terminar en la cumbre de Luz-Ardiden.