Texas recibirá un segundo avión no tripulado a fin de año para combatir el contrabando de drogas y humanos en su frontera de 2.018 kilómetros (1.254 millas) con México, informaron el miércoles dos congresistas.

La aeronave tipo Predator, junto con otra que estará estacionada en Arizona, elevará a seis el número de aviones no tripulados, o drones, que realizan sobrevuelos de vigilancia diarios a lo largo de la frontera suroccidental de Estados Unidos.

Los aviones comparten territorio, lo que significa que "en cualquier día podría haber tres o más aviones en Texas", dijo el general de división Michael Kostelnik, quien supervisa el programa para la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza, durante una audiencia el martes en el Congreso. "Y ahora sobrevuelan cada noche, no solamente por el Valle de Río Grande, sino también por Laredo y hasta El Paso".

El nuevo avión de Texas estará estacionado junto con otro en la Estación Naval Corpus Christi. El primer avión no tripulado de Texas dividió su tiempo entre patrullar la costa del Golfo de México y la frontera.

El Predator puede volar por 20 horas sin necesidad de reabastecerse de combustible, lo cual sobrepasa en muchas horas la capacidad de vigilancia de un helicóptero. Los aviones son controlados remotamente.

Los congresistas de Texas Michael McCaul, Henry Cuellar y Blake Farenthold habían pedido en abril a la secretaria de Seguridad Nacional colocar dos nuevos drones en Texas. Kostelnik confirmó el martes que Texas recibiría uno.

Aparte de los dos en Texas, cuatro estarán estacionados en Sierra Vista, Arizona, dijo Kostelnik.