Un juez español procesó a tres mandos policiales a los que acusa de dar una pista a miembros de la proscrita organización armada vasca ETA de que era inminente un allanamiento y las consiguientes detenciones por parte de las fuerzas de seguridad.

El caso se remonta a 2006, durante las negociaciones que mantenía en secreto el gabinete del presidente del gobierno socialista José Luis Rodríguez Zapatero con la ETA.

La oposición conservadora ha acusado desde hace tiempo al gobierno socialista de haber alertado a los representantes de ETA poco antes de que fuera efectuada una redada en el Bar Faisán de la localidad fronteriza de Irún, en la provincia de Guipúzcoa, de que era inminente un allanamiento.

El juez de la Audiencia Nacional Pablo Ruz acusó la víspera a los mandos policiales de colaboración con la banda armada, confidencias secretas y encubrimiento.

Los tres son el inspector de la Policía en la capital alavesa de Vitoria José María Ballesteros, el ex supervisor policial en el país vasco Enrique Pamies, ex jefe superior de la Policía en el País Vasco y el ex director policial Víctor García Hidalgo.

El documento del magistrado Ruz, de 75 páginas, acusa a los tres de colaborar con la ETA. Los tres acusados comparecerán ante el juez el 19 de julio y podrían ser condenados a 13 años de cárcel.

ETA ha asesinado a más de 829 personas desde que empuñó las armas en 1968 para lograr un país vasco independiente. Declaró una tregua unilateral en enero.