La presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, admitió hoy que no les ha sorprendido que el cotejo de las muestras genéticas de los hijos de la directora de Clarín, el mayor grupo multimedia de Argentina, con las dos familias querellantes diera negativo.

"Era bastante lógico que fuera así" porque "cuando se hicieron los primeros análisis en el cuerpo médico forense los abogados sólo" permitieron "compararlos con esas dos familias, lo que hacía suponer ya que no serían familiares de estas personas", aseguró Carlotto en declaraciones radiales.

Las muestras de Marcela y Felipe Noble, hijos de Ernestina Herrera de Noble, la directora de Clarín, fueron contrastadas este lunes con los perfiles genéticos de las familias Lanoscou-Miranda y Gualdero-García, querellantes en una causa judicial iniciada hace más de una década para determinar si los hermanos son hijos de desaparecidos durante la última dictadura militar (1976-1983).

"Ahora hay que esperar el resto", señaló Carlotto a Radio Continental de Buenos Aires, donde confirmó que según sus abogados el cotejo continuará con las muestras de ADN de otros familiares de desaparecidos conservadas en el Banco Nacional de Datos Genéticos de Argentina, lo que les hace seguir teniendo expectativas.

"Nosotros siempre dijimos 'pueden ser', nunca aseguramos lo que no está probado. Lamentablemente llevó tantos años de dilación que esto tomó un estado público, por muchas razones lógicas", aseguró la titular de la organización humanitaria, quien recordó que su único objetivo es "buscar un nieto".

"Ojalá sean nuestros nietos" pero "en realidad este es un caso más entre los 400 que todavía faltan", afirmó.

Se calcula que unos 500 bebés fueron robados a sus padres durante la última dictadura militar en Argentina, aunque más de un centenar de esos niños han logrado recuperar su identidad gracias a la gestión de Abuelas de Plaza de Mayo.

Aunque se esperaban el resultado negativo de este primer cotejo, Carlotto aseguró que lo que sí les ha sorprendido es el "cambio de conducta" de los Noble Herrera, que después de años negándose a someterse a la extracción de sangre accedieron a hacerlo el pasado 24 de junio.

El año pasado, la jueza del caso, Sandra Arroyo Salgado, ordenó la extracción obligatoria de muestras genéticas.

Por orden de la magistrada, los domicilios de los hermanos fueron allanados en mayo de 2010 para tomar prendas, cepillos de dientes y cabellos, pero el banco de datos determinó que las muestras no eran válidas por presentar varios perfiles genéticos.

Los hermanos Noble, que aseguran que su adopción fue legal, denunciaron sentirse víctimas de una "persecución" y "presas" de los "ataques" del Gobierno de Cristina Fernández, enfrentado con el grupo Clarín.

En un giro inesperado, los hermanos anunciaron a mediados de junio que se someterían a la extracción de sangre para "terminar con esta causa que les ha generado enormes padecimientos tanto a ellos como a su madre, que tuvo problemas de salud que se han recrudecido por esta cuestión", según dijo en su día el abogado de los Noble, Héctor Silva.