Los países de la zona del euro esperan para hoy la convocatoria de una cumbre de emergencia, el próximo viernes, para hacer frente a la presión de los mercados por el agravamiento de los problemas de la deuda de algunos de sus miembros.

La reunión tendría lugar el próximo viernes a última hora de la tarde, después del cierre de los mercados financieros y de que se publiquen ese mismo día los resultados de las pruebas de solvencia a 91 entidades financieras europeas.

La convocatoria de la cumbre se hará pública a lo largo de la mañana "casi con toda seguridad", una vez que el presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, haya cerrado sus contactos con los jefes de Gobierno de los 17 países del euro, según dijeron a Efe fuentes comunitarias.

Los líderes comunitarios comenzaron a plantearse esta reunión extraordinaria ante el empeoramiento de la presión de los mercados financieros en los últimos días sobre algunos países de la eurozona, mientras que todavía no se ha cerrado el segundo rescate de Grecia.

Los países de la moneda única europea aún no han llegado a un acuerdo sobre las modalidades de una posible participación voluntaria del sector privado en el segundo rescate de Grecia.

Las decisiones anunciadas el lunes por la noche tras la reunión del Eurogrupo no calmaron a los mercados, donde Italia es esta semana el nuevo país castigado debido a las dudas sobre la firmeza de la posición del ministro italiano de Economía, Giulio Tremonti, en el seno de su propio Gobierno.

La incertidumbre generada en torno al sistema financiero por la divulgación de los resultados de las nuevas pruebas de resistencia del sector bancario europeo ha añadido nuevos motivos de tensión en los mercados.

Además, la agencia de medición de riesgos Moody's rebajó anoche la calificación de la deuda de Irlanda hasta el bono basura con perspectiva negativa, en la que también colocó a Portugal hace una semana, mientras se intensifica el debate público sobre la necesidad de contrarrestar la influencia de dichas entidades.