La potencia de la erupción del complejo volcánico chileno Puyehue-Cordón Caulle equivalió a la energía liberada por 70 bombas atómicas o al dos por ciento de la potencia eléctrica mundial, según un estudio publicado hoy por investigadores argentinos.

Tres físicos de la Universidad Nacional de Río Negro, una de las provincias argentinas más afectadas por el volcán, calcularon que el Puyehue expulsó cien millones de toneladas de ceniza, arena y piedra pómez, "una cantidad comparable a la carga de 24 millones de camiones de transporte de áridos".

En el estudio, que publican en la web de la entidad académica, plantearon como hipótesis que el área cubierta por el material expulsado por el volcán es de unos 1.700 kilómetros cuadrados, con un espesor promedio de diez centímetros.

El 4 de junio pasado el complejo volcánico, situado en la cordillera de Los Andes, hito fronterizo entre Argentina y Chile, entró en una actividad que expulsó cenizas y otros materiales durante cinco horas "con una altura promedio de la pluma de 5.000 metros".

La energía necesaria para elevar esa masa de materiales a tal altura fue de mil kilotones, equivalente a la energía liberada por 70 bombas nucleares, calcularon los expertos, dos de ellos miembros del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas y de la Comisión Nacional de Energía Atómica.

"La magnitud de la energía puesta en juego en este fenómeno geológico es equivalente a doce veces la potencia eléctrica instalada en Argentina o al dos por ciento de la potencia eléctrica mundial", destacaron.

Los investigadores explicaron que hicieron este estudio desde la óptica que hubiera aplicado Enrico Fermi (1901-1954), físico italiano reconocido, entre otros motivos, por haber desarrollado el primer reactor nuclear, en 1942.

La erupción del Puyehue genera millonarias pérdidas económicas en Argentina, donde siguen afectados los vuelos comerciales con el consiguiente impacto en el turismo más de un más después de la entrada en actividad del complejo volcánico chileno.

La diseminación de cenizas ha provocado la cancelación de cientos de vuelos domésticos e internacionales y la declaración de "emergencia agropecuaria" en las sureñas provincias argentinas de Chubut, Río Negro y Neuquén, donde están los principales centros de turismo invernal del país.