Una nueva investigación del encubrimiento crónico de los casos de abuso sexual de menores por parte de la Iglesia Católica concluyó que una diócesis rural y su obispo ignoraron reglas de la Iglesia irlandesa que requieren que todos los casos sospechosos de abuso fueran reportados a la policía, se informó el miércoles, y que el Vaticano alentó el encubrimiento.

El gobierno, que ordenó la pesquisa de los encubrimientos entre 1996 y 2009 en la diócesis de Cloyne, en el condado Cork, advirtió que las parroquias en toda Irlanda pudieran seguir representando un peligro para el bienestar de los niños, dadas las aserciones de Cloyne de estar respetando la política de protección de niños dispuesta por la iglesia al tiempo que la ignoraba.

El ministro de Justicia Alan Shatter prometió aprobar una nueva ley que establecería penas de cárcel para quienes oculten conocimiento de sospechas de abuso de niños.

Shatter dijo que promesas previas de los líderes de la Iglesia irlandesa de dar prioridad a las leyes civiles del país y reportar los casos de abusos que datan de 1995 han sido "construidas sobre arena". Dijo que era una interrogante si otras diócesis, 23 de las cuales aún no han sido investigadas, estaban ocultando evidencia de crímenes y presentaban una amenaza actual para los niños.

El reporte de Cloyne — de 341 páginas — es la cuarta pesquisa oficial sobre cómo los líderes de la Iglesia protegieron durante décadas sus propias reputaciones — y a sus miembros pederastas — a expensas de niños. Una serie de escándalos y revelaciones desde 1994 ha diezmado la reputación y la posición de la Iglesia en esta nación católica.

El reporte, realizado por una comisión independiente encabezada por la jueza Yvonne Murphy, concluyó que el obispo de Cloyne, John Magee, y sus colaboradores más cercanos no le dijeron nada a la policía sobre la mayoría de los casos de abuso y ocultaron información en todos los casos, a excepción de uno. Magee, que antes de convertirse en obispo en 1987 fue secretario privado de tres Papas, renunció el año pasado luego que una comisión nombrada por la Iglesia llegase a conclusiones similares contra él.

El documento del miércoles detalló la supresión de información por parte de la iglesia sobre 19 clérigos sospechosos de abuso, uno de los cuales enfrenta cargos criminales en la actualidad. Otro ya fue sentenciado, mientras que la mayoría del resto están muertos o son muy viejos.

La Corte Suprema de Irlanda ya dictaminó que uno es demasiado viejo y débil para enfrentar juicio.

Shatter y el ministro de asuntos infantiles Frances Fitzgerald calificaron las fallas como particularmente impresionantes, ya que, a diferencias de otras investigaciones irlandesas, los casos de Cloyne ocurrieron después de que los líderes eclesiásticos irlandeses, incluido él mismo, se comprometieron de manera oficial a ser inflexibles en la aplicación de políticas de protección a menores.

El reporte señala que Magee afirmó reiteradamente que se apegaba a tales políticas, pero que hacía lo contrario.