Fuerzas rebeldes sirias que buscan derrocar al líder libio Moamar Gadafi saquearon tiendas, casas e instalaciones médicas en algunas poblaciones que tomaron en las montañas del occidente del país, informó el miércoles la organización defensora de los derechos humanos Human Rights Watch (HRW).

En varias poblaciones conquistadas, los rebeldes quemaron las casas que se consideraba que pertenecían a los simpatizantes de Gadafi, señaló el grupo con sede en Nueva York.

Desde que inició la rebelión que busca poner fin al gobierno de 42 años de Gadafi a mediados de febrero, los rebeldes armados se han tomado el control de gran parte de la zona oriental del país e instalaron un gobierno provisional en Bengasi. Asimismo, controlan la ciudad costera de Misrata y un amplio sector de las montañas de Nafusa al suroeste de Trípoli.

Gracias a una serie de victorias militares en los últimos meses, las fuerzas rebeldes expandieron el área bajo su control en las montañas.

El informe de HRW, basándose en entrevistas con combatientes y residentes locales, indicó que después de apoderarse del control de las poblaciones, las fuerzas rebeldes incendiaron casas que se cree que pertenecen a simpatizantes de Gadafi.

Asimismo se informó que las fuerzas rebeldes saquearon tiendas y robaron suministros de instalaciones médicas.

Las fuerzas de Gadafi en la región fueron acusadas de haber cometido atrocidades aún peores, como el bombardeo indiscriminado de civiles así como la colocación de minas antipersonales.

HRW hizo un llamado a los comandantes rebeldes a que responsabilicen a sus fuerzas por el daño a la propiedad civil.

"Las fuerzas de la oposición tienen la obligación de proteger a los civiles y a sus propiedades en las áreas que controlan para que la gente pueda considerar el regresar con seguridad a sus hogares para poder reconstruir sus vidas", afirmó Joe Stork, el director para Medio Oriente y Norte de Africa del organismo.