El fiscal general de Nueva York, Eric Schneiderman, está investigando el acuerdo de Bank of America con un grupo de inversores a los que pagará 8.500 millones de dólares para zanjar el contencioso por los bonos respaldados con hipoteca.

El fiscal quiere averiguar si hay irregularidades en el acuerdo anunciado el pasado 1 de julio por el banco neoyorquino y si hay entidades públicas o fondos estatales afectados por el pacto, según detallaron hoy a Efe fuentes conocedoras de la investigación.

La oficina de Schneiderman dio un primer paso con el envío de cartas a 20 empresas y sociedades gestores de inversión a las que solicita información sobre los clientes que se beneficiarán del acuerdo con Bank of America.

Con la información solicitada en las misivas, fechadas el 7 de julio y firmadas por un asesor del fiscal, a las que tuvo acceso Efe, pretende averiguar si el acuerdo afectará a entidades gubernamentales, autoridades públicas o fondos de pensiones del estado de Nueva York.

Entre las empresas y sociedades que recibieron las cartas destaca una división de Goldman Sachs, el banco holandés ING, las aseguradoras Metlife, Prudential y Aegon, y la gestora de fondos BlackRock, entre otros.

El fiscal, que da de plazo hasta el 14 de julio para que las empresas remitan a su oficina la información solicitada, se reserva el derecho de impugnar en los tribunales el acuerdo de Bank of America con los inversores, según las fuentes consultadas por Efe.

Una decena de inversores, que se hacen llamar Walnut Place, ya cuestionaron la semana pasada el acuerdo anunciado por el banco con otros inversores, al considerar que es "inadecuado" y puede minar los intereses de otros afectados.

Bank of America prevé pérdidas por 9.100 millones de dólares en el segundo trimestre y reservará 20.400 millones para resolver contenciosos por los bonos, incluidos 14.000 millones para afrontar los problemas causados por su filial Countrywide Financial.