El grupo brasileño Pao de Açúcar suspendió hoy "temporalmente" la propuesta de fusión de sus operaciones con la filial brasileña del gigante francés de la distribución Carrefour.

La iniciativa fue suspendida después de que los administradores del grupo francés Casino, socio del Pao de Açúcar y rival de Carrefour, se pronunciaran hoy en París contra el proyecto de fusión.

"La manifestación del Consejo de Administración de Casino, que en reunión en la mañana de hoy rechazó los términos de la operación, nos lleva a suspender temporalmente la propuesta, con el firme propósito de mantener un diálogo abierto", señaló en un comunicado la firma Gama/BTG Pactual, empresa creada para la operación.

El plan de fusión, revelado el pasado 28 de junio, planteaba la unión de los dos mayores grupos de distribución brasileños, el Pao de Açúcar, controlado por Casino y la familia brasileña Diniz, y Carrefour Brasil, para crear un gigante valorado en unos 30.000 millones de euros (unos 41.899 millones de dólares).

Casino, controlador del 43 por ciento del Pao de Açúcar, explicó en un comunicado que los miembros de su consejo, a excepción de Diniz, consideran esa fusión "contraria" a sus intereses y a los de su filial brasileña.

Además la calificaron de "hostil e ilegal" y encargaron a su presidente, Jean-Charles Naouri, que haga valer esa posición "por todos los medios necesarios", también en el consejo de administración de Wilkes, el consorcio de control del Grupo Pao de Açúcar en el que está junto a la Compañía Brasileña de Distribución (CBD), a la que pertenece la cadena brasileña de supermercados.

No obstante, Gama/BTG Pactual, expresó en el comunicado su "confianza en la propuesta inicial", la que calificó como una "oportunidad excepcional para ambos grupos, ofreciendo un enorme potencial de crecimiento y relevantes ganancias, inclusive para el Grupo Casino, y podrá ser revaluada en el futuro".

"Reiteramos que, desde siempre, se trató de una propuesta amigable, sujeta a la aprobación de los accionistas y en concordancia con los contratos vigentes", apuntó.

Poco antes de que se anunciara la suspensión del proyecto de fusión, el estatal Banco Nacional de Desarrollo Económico y Social (BNDES), que pretendía participar del negocio con la compra de acciones de la nueva empresa por un valor de hasta 4.500 millones de reales (unos 2.853 millones de dólares), desistió de intervenir en la operación.

Motivado también por la decisión de Casino, el BNDES, banco oficial de fomento, indicó que su fondo de inversiones BNDESPar "cancelaba el encuadramiento en la operación solicitada por Gama, por el no cumplimiento de las condiciones establecidas".

"Como fue reiterado en diversas oportunidades, el presupuesto de la eventual participación de BNDESPar en esta operación estaba sujeto al entendimiento entre todas las partes", apuntó la nota del BNDES, cuya participación en el negocio entre dos gigantes del comercio minorista ha recibido fuertes críticas de distintos sectores.

Los críticos han alegado que como banco de fomento el BNDES no debería intervenir en un negocio ajeno a su área y que la fusión crearía una concentración del mercado que podría ser perjudicial para los consumidores.