Lyda Hanson pensó que había tenido suerte. Incluso antes de graduarse, halló su empleo soñado en un salón de belleza y estaba presta para comenzar su carrera.

Pero cuando el cierre del gobierno de Minnesota le impidió obtener su licencia de cosmetóloga, el empleo de estilista lo ocupó alguien más. Hanson, de Prior Lake, tuvo que comenzar una nueva búsqueda, pero sin poder decirle a su potencial patrón cuándo podría empezar.

"Me siento como si estuviera varada por el momento", dijo Hanson, de 19 años.

El impasse presupuestal de Minnesota ha dejado a 22.000 burócratas sin empleo y cancelado varios servicios, pero también ha dejado a un incontable número de ciudadanos en el limbo.

Debido a que las oficinas estatales que emiten licencias no están operando, muchas personas no pueden trabajar o encaran posibles pérdidas económicas en sus negocios porque no pueden hacer los trámites necesarios para hacer sus trabajos.

Cosmetólogas, enfermeras, dentistas y otros profesionales no pueden obtener sus licencias para practicar su profesión. Los aspirantes a conductores no pueden presentar las pruebas necesarias para ponerse tras el volante.

Algunos negocios están en espera porque no reciben las inspecciones requeridas. Cientos de dueños de restaurantes y bares no pueden comprar bebidas alcohólicas y temen a lo que ocurrirá cuando se les acabe el inventario.

"He hecho todo lo que se supone debo hacer", Erik Forsberg, dueño del restaurante-bar The Ugly Mug (La taza fea) en Minneápolis. "Seguí las reglas. ¿Por qué el estado está tratando de hacerme quebrar?"

El cierre entró en su 13er día el miércoles, y no hay negociaciones programadas entre el gobernador demócrata Mark Dayton y los líderes legislativos republicanos.

Dayton quiere instituir nuevos impuestos para resolver el déficit presupuestario de 5.000 millones de dólares, pero los líderes republicanos dicen que no lo permitirán.