El olor de calcetines viejos podría ayudar a combatir la malaria, al atraer mosquitos hacia trampas al aire libre, descubrieron los científicos, mientras el miércoles se anunciaron nuevos fondos para desarrollar un aparato que aproveche esa revelación.

Una trampa con el olor de pies humanos atrajo cuatro veces más mosquitos que un voluntario humano, dijo el doctor Fredros Okumu, jefe del proyecto de investigación en el Instituto de Salud Ifakara de Tanzania. Una vez atrapados, los mosquitos son envenenados.

El uso de mosquiteros y la fumigación de interiores han reducido sustancialmente el número de decesos por malaria, pero hasta el momento, los científicos no han encontrado una manera eficiente de combatir los mosquitos al aire libre.

Aunque la tasa de infección global de malaria ha bajado, todavía hay más de 220 millones de casos nuevos cada año. La ONU dice que casi 800.000 de esas personas mueren y que la mayoría son niños en Africa.

"La meta global de erradicar la malaria no será posible sin nuevas tecnologías", dijo Okumu, quien se han enfermado varias veces él mismo de malaria.

Un científico holandés, el doctor Bart Knols, descubrió que a los mosquitos les atraía el olor de los pies cuando se paró desnudo en un cuarto obscuro y observó donde lo picaban más, dijo Okumo. Durante los siguientes 15 años, sin embargo, los científicos tuvieron dificultades para hacer uso práctico de ese descubrimiento.

Okumo ha trabajado en su proyecto de atrapar mosquitos durante dos años. Mezcló ocho compuestos químicos para encontrar el olor perfecto y luego experimentó con insecticidas para encontrar el que podría matar hasta 95% de los mosquitos.

Okumo, quien recibió una beca de investigación de 100.000 dólares hace dos años, ha recibido ahora unos 775.000 dólares más de la Fundación Bill & Melinda y Grand Challenges Canada para crear una trampa de mosquitos de bajo costo que se pueda usar afuera de los hogares.