Los estudiantes universitarios, que han remecido al gobierno con sus protestas, saldrán nuevamente a marchar el jueves porque están insatisfechos con una oferta monetaria del Ejecutivo que no contempla el fin del lucro en la educación superior.

Dos semanas atrás los jóvenes movilizaron sólo en Santiago a más de 100.000 personas con exigencias como mejorar la calidad de la educación y el acceso a los planteles superiores, obtener apoyo financiero para los alumnos y poner fin al lucro en las universidades privadas que nacieron durante la dictadura militar (1973-1990).

Los dueños de las universidades privadas --que son organizaciones sin fines de lucro-- retiran utilidades a través de las inmobiliarias que arriendan los edificios educacionales o prestan servicios mediante empresas externas.

Los universitarios, apoyados por el gremio de los maestros y por los secundarios, han realizado tres masivas marchas, cuyos participantes van aumentando exponencialmente. El conflicto empezó hace poco más de un mes.

Los universitarios recibieron el miércoles el permiso de la gobernación de Santiago para marchar el jueves.

El presidente Sebastián Piñera ofreció hace ocho días al millón de estudiantes universitarios chilenos un mayor aporte estatal por 4.000 millones de dólares, en un plazo de varios años, para mejorar la enseñanza, elevar el número de becas y bajar sus altísimos intereses, pero respecto del lucro sólo propuso abrir un gran debate.

"El nivel de los aranceles que pagan los estudiantes chilenos es el más alto del planeta, en relación al producto per cápita", afirmó el miércoles el senador izquierdista Ricardo Lagos Weber durante una exposición del ministro de Edudación, Joaquín Lavín, en el Congreso.

Lavín admitió que unos 300.000 alumnos estudian con una beca con aval del Estado, cuyos intereses alcanzan un promedio de 6%. Piñera dijo que se buscará reducirlos a 4%.

Lavín reconoció que otros 110.000 jóvenes deben en conjunto 600 millones de dólares, por lo que figuran en un directorio público de deudores que les impide postular a créditos para cualquier otra necesidad, como la habitacional, por ejemplo.

El senador José Antonio Gómez dijo en el Congreso que en el país "se necesita una reforma tributaria de verdad, para que los fondos (para la educación) estén asegurados año a año".

Los estudiantes secundarios se mantienen en huelga desde hace un mes y ocupan ilegalmente decenas de liceos. Entre sus demandas figuran mayor calidad en la enseñanza y que las escuelas sean administradas por el Estado. En los ochenta la dictadura del general Augusto Pinochet las traspasó a las municipalidades.

"Noto que cada sector cree que su problema es el único problema que importa y están dispuestos a detener el país con tal de obtener el 100% de sus aspiraciones", dijo Piñera en un discurso público el miércoles sin especificar quiénes eran los destinatarios de sus críticas.