Campesinos "sin tierra" que ocupaban una amplia extensión agrícola de colonos brasileños en el este de Paraguay se retiraron hoy de la zona tras la mediación del Gobierno del presidente Fernando Lugo, que prometió una solución negociada a esta recurrente disputa de propiedades.

Cientos de labriegos habían invadido el pasado 21 de abril terrenos ubicados en el distrito de Ñacunday, en el sur del departamento de Alto Paraná, aduciendo que éstos son un "excedente fiscal" o propiedad del Estado y no de un terrateniente brasileño que se declara su dueño.

Los campesinos accedieron hoy a retirarse, cuando se cumplía el plazo de los colonos que arriendan las tierras del latifundista Tranquilo Favero, conocidos en Paraguay como "brasiguayos", para entrar en los terrenos con sus tractores y proceder a sembrar o cosechar sus granos.

El portavoz de la Policía de Alto Paraná, Augusto Lima, contactado por Efe telefónicamente, aseveró que los labradores "no opusieron resistencia" cuando se les presentó la orden de desalojo.

"Muchos ya salieron ayer, hoy unos 230 campesinos se retiraron, algunos volvieron a sus comunidades, otros permanecen a las afueras de la hacienda", explicó la fuente.

La salida de los "sin tierra" se produjo después de una reunión que Lugo mantuvo ayer con el embajador de Brasil, Eduardo Dos Santos, representantes de los "brasiguayos" de Alto Paraná y abogados de Favero, quienes accedieron a presentar los títulos de las propiedades en litigio.

En un comunicado, el secretario general de la Presidencia, Miguel López Perito, aseveró hoy que ésta decidió a poner sus "mejores oficios para una mediación" con el fin de evitar "situaciones de gravedad social", en alusión a la tensión creciente entre colonos y "sin tierra" de la zona, una de las principales regiones agrícolas de Paraguay.

En la zona se personó hoy el gobernador del departamento de San Pedro, José "Pakova" Ledesma -dijo a la prensa local, enviado por Perito-, al que ciertos sectores atribuyen el papel de instigador de los campesinos ocupantes, en una maniobra supuestamente bendecida por el entorno presidencial.

Lugo, un exobispo que cobró notoriedad por su apoyo a los campesinos más pobres de San Pedro y llegó a la Presidencia apoyado por una amalgama de grupos opositores en 2008, ha conseguido de momento desactivar una crisis de carácter recurrente en este país.

En su trasfondo están la entrega de tierras a colonos brasileños promovida por la dictadura de Alfredo Stroessner (1954-1989), quien buscó en Brasil un socio que equilibrara la dependencia paraguaya de Argentina, así como la duplicidad de títulos de propiedad en una nación que no ha conseguido eliminar las prácticas corruptas.

En el comunicado, López Perito mencionó que en la reunión de los tres poderes del Estado dedicada el lunes a buscar una solución a la situación quedó "constatado" que ésta se generó "por instrumentos de dudosa legalidad relacionados a tierras, para favorecer negociados con detrimento del patrimonio de entidades bancarias", así como de la "salud del sistema financiero" y del propio patrimonio estatal.

La Presidencia se comprometió a sentar a las partes enfrentadas a una "mesa de diálogo", junto a representantes gubernamentales, "en la misión común de hallar solución satisfactoria" al conflicto.

"Vamos a esperar una solución de parte del Gobierno", dijo a Efe por teléfono Federico Ayala, uno de los dirigentes de los campesinos, que se hacen llamar "carperos" por sus viviendas bajo carpa durante la ocupación.

"Pedimos un total de 28.000 hectáreas para las 613 familias que nos encontramos en este lugar. Somos de la zona de Ñacunday, todos de esta región", aseguró el labrador, quien dijo que no le han puesto una fecha tope al Ejecutivo, pero esperan de él "que solucione esto en el menor plazo posible".